Las tres verdades del Porteo



Lo cierto es que no llegué a comprar un fular desde que nacieron mis gemelos, si no cuando ya tenían dos meses. Dos meses que duraron una eternidad y en los que sufrí cosas que pude haber evitado si alguien me hubiese dicho estas tres verdades:

El fular es el asiento perfecto para el bebé porque sus rodillas flexionadas en forma de M y su espalda curvada en forma de C (posición de ranita) es extremadamente beneficioso para que las caderas del bebé se coloquen correctamente en su sitio y esto evita la deformación de la cabeza, además, los hace sentir tibios y seguros, como si aún estuvieran en tu pancita porque están básicamente en una posición fetal, lo que hará que duerman mucho más tiempo.
Al tener las manos libres, el fular nos convierte en una especie de marsupial productivo porque nos permite hacer cualquier otra cosa adicionalmente a tener al bebé pegado a nosotras sin tener la preocupación que se despierte si nos alejamos de su lado. Obviamente, al tener al chiquito pegado a nosotras fortalecemos más el vínculo afectivo que nos hace felices a todos.
Nos ahorraremos un montón de plata en el quiropráctico porque el fular es más amigable con nuestra espalda (que sufre desde el embarazo) en comparación con cargar al pequeño en brazos y ya que se puede usar desde el nacimiento del bebé nadie te puede “aconsejar” que mejor lo pongas en su cochecito porque el bebé aún es pequeño.

Es importante llevar al niño a la altura del pecho y respetar la posición de rana natural del bebé. El fular debe llevar sujeciones para la cabeza si el bebé va erguido y debe ser ergonómico y estar homologado. 
Mis gemelos ya tienen 8 meses, yo los sigo porteando y ellos son felices.

Antonella Castro

¡Hola! Soy Anto, tengo 23 años y estoy orgullosa de ser una primeriza mamá gemelar. 
Creé La culpa es de Papá porque me gustaría llegar a las mamás jóvenes y motivarlas a que sigan esforzándose por sus sueños... pasé los últimos meses de mi embarazo y los primeros meses de mi maternidad en la universidad y en el trabajo porque tenía el objetivo de graduarme. Estoy feliz de decir que lo logré y espero poder ayudar a más personas contándoles un poquito de mi experiencia.