La agenda de mi hijo




La agenda del colegio  para una mamá es su memoria, a veces su mano derecha o un medio de comunicación!

Para mí y creo que para muchas, la agenda es un recordatorio diario que a pesar que hayan días buenos también están los malos, que a veces tu pequeño amor amanece motivado y otros por más que lo intentes simplemente no es su día. 

Como  ya es costumbre llegó una nota diciendo que #LittleF había estado jugando y que no quería prestar atención y participar. Esto fue una llamada de atención  para los dos, esta vez no fue su falta de atención si no parte de su carácter, ya que cuando le pregunté qué había pasado, simplemente volteo con cara de “puaj” y me solo atinó a decir  "discúlpame mamá" en un tono acostumbrado. 

Mi mirada fue fulminante y no porque se haya puesto a jugar o el simple hecho de que le hayan enviado una  anotación,  sino porque esa disculpa me sonó a disco rayado, algo común y sin mayor sentido para él.

Está tan habituado a que le llamen la atención que a veces su carácter e impulsividad gana y en otras ocasiones solo se deja llevar.
Su pensamiento inmediato es “para que lo hago si al final siempre me llamarán la atención”.

 
Ahora, nosotros como papás siempre dejamos en claro que una cosa es no poder ya sea porque le faltó tiempo, como es acostumbrado o porque se distrajo con algo y otra muy diferente no querer poner atención por ponerse a jugar.

Ese pequeño gran detalle tiene un peso extra en esta situación.


Le indiqué con voz firme  las consecuencias porque fue altanero al contestar así y simplemente dijo ok! Es decir estábamos en un punto muerto, en donde lo que le dijera le iba importar muy poco.

nuestra conversación fue así:

K: Ok?
LF: Osea, ok!
K: Entonces si vas a contestar de esa manera las consecuencias serán no tv y  no pijamada en casa de los primos (cosa que muere).

LF: ok!

Casi me da un patatus, lo único que pensaba era que me estaba contestando un pequeño adolescente. Y claro ya con  9 años las cosas van cambiando, las hormonas empiezan a alborotarse  y los sentimientos se magnifican. 

Simplemente decidí respirar y seguir caminando, no dejar que me afecte sus miradas o la forma de contestar y guardé silencio. Un silencio incómodo ya que él quería preguntarme algo  y yo guardaba silencio.


Se dio cuenta que que mamá no iba a ceder y que al final él no conseguiría lo que quería.

Luego de ese episodio el pequeño Hulk regresó a su realidad y se acercó con puchero a disculparse ya que no quería discutir con mamá y que no era nada bonito no recibir respuestas adecuadas. 

Le recalqué que a mamá no le gusta que la trate así, que soy su amiga pero primero soy su mamá y que debe respetarme así él esté fastidiado, nos dimos un abrazo y seguimos nuestro camino con sus consecuencias vigentes. 

Una vez que aceptas el Trastorno de tu hijo como tal, las cosas van fluyendo, no digo que sea fácil pero te aseguro que descubrirás la forma.

Mi pequeño se impacienta, se aburre, se mueve, se distrae, su cerebro está cableado de una manera diferente y está BIEN y esto lo deben entender y respetar, su profesora, compañeros, amigos, familiares y demás personas que estén relacionadas con tu hijo. Con esto no quiero decir que justifico sus acciones pero si que hay algo que no funciona como debería y en este caso necesita tiempo para procesar y luego botar.


Todos necesitamos tiempo y a estos pequeños les falta mucho, ¿te imaginas en su situación día a día? 

Pues, para los papás TDAH la agenda escolar es un recordatorio constante de esos días buenos pero sobre todo los malos pero no hay que temerle, al contrario, hay que tomarlo como una simple anotación en la bitácora de vida de tu hijo.


Un día a la vez,