Cobbler Acaramelado de Manzana



Cuéntenme, ¿se atrevieron a hacer el Pan Integral con Semillas? Si es así, entonces hoy los voy a premiar con una receta súper fácil, pero que se ve complicada.

Es decir, si es que buscan impresionar a alguien con un postre, les sugiero hacer este Cobbler Acaramelado de Manzana.

Desde ya el nombre cobbler resulta complicado y francamente no nos dice mucho de lo que se trata este postre, que es casi casi entre un pie y un queque. Pero suena así como bien gourmet o de escuela de repostería, ¿no les parece?

En líneas generales un cobbler es una preparación a base de frutas, las cuales se ponen en un molde, cuya base a veces está acaramelada, se cubren con una masa y se hornea. Así de simple y sencillo. 
Es pues una receta ideal para cuando se tiene fruta que ya está muy madura, o para cuando se volvieron locos en el mercado de frutas, compraron toneladas y ahora no saben qué hacer con ellas, porque ya se cansaron de hacer mermeladas. 

Claro que, a mi criterio, no creo que todas las frutas puedan usarse para hacer un postre como este. Vale decir, no haría uno con papaya o sandía, por ejemplo, pero sí con duraznos, peras, bayas o manzanas, como este caso.

Miren, la receta la vi en una publicación de Donna Hay, y lo que me llamó la atención era la forma de hacer el caramelo. Les explico. Un caramelo puede ser solo con azúcar, como el que usamos para la crema volteada, pero también puede hacerse con leche. En este caso, una vez que se derritió el azúcar, así en caliente caliente, se coloca leche y un poco de mantequilla y se mezcla bien. 

Bueno, aquí es rarísimo, pues el método consiste en mezclar en una sartén la leche con el azúcar y la vainilla y se deja hervir. La cantidad de leche es realmente abundante, por lo que queda bien líquido y no como caramelo o toffee, como quedarían con el método tradicional. Pero toda la magia ocurre en el horno. Fue por eso que me animé a prepararla.

Ahora bien, la receta original es toda a base de coco: azúcar de coco, leche de coco, coco rallado...Pero en casa a nadie le gusta el coco, solo a mí, así que decidí usar productos más convencionales. Eso sí, les digo que usar panela le da un toque de sabor súper especial, pero si no la consiguen, usen azúcar rubia.

Vamos con la receta.
COBBLER ACARAMELADO DE MANZANA

Ingredientes para el caramelo:
- 1 ¾ tazas de leche (puede ser vegetal)
- ½ taza de panela (o azúcar rubia)
- 2 cucharaditas de vainilla

Ingredientes para la masa:
- 1 taza de harina sin preparar (sin agentes leudantes)
- ¼ taza de panela (o azúcar rubia)
- 3 cucharaditas de polvo de hornear
- 60 g de mantequilla sin sal fría, cortada en cuadritos
- ¾ taza de buttermilk (ver notas)
- ½ taza de harina de almendras
- 2 manzanas peladas y cortadas en 8 cada una

Preparación:
Precalentar el horno en 350°F/180°C.
Para el caramelo, en una sartén que pueda ir al horno, mezclar la leche con la panela y vainilla, dejar hervir por unos 5 minutos sin dejar de mover y retirar del calor.
Para la masa, en un tazón mezclar la harina con la panela y el polvo de hornear.
Agregar la mantequilla y con las manos sobar la mantequilla contra la harina para mezclar y formar un arenado.
Agregar el buttermilk y con una espátula mezclar bien.
Añadir la harina de almendras y mezclar.
En la sartén, y sobre la mezcla de leche, colocar la masa con ayuda de una cuchara, de modo que cubra casi toda la sartén. En este punto, la leche puede llegar a cubrir la masa, no hay problema.
Colocar las manzanas sobre la masa, presionando para que queden firmes, espolvorear con un poco de panela y hornear por 35 a 40 minutos.
Retirar del horno, dejar entibiar y servir.

Notas:
- Para el buttermilk, colocar una cucharada de vinagre en una taza de medir, agregar la leche hasta completar los ¾ de taza, mezclar y dejar reposar 10 minutos.
- Las manzanas pueden reemplazarse por peras o duraznos.
- Para hacer el caramelo, se puede usar leche vegetal.
- Puede reemplazarse la harina por harina integral.
- Si no se tiene una sartén que pueda ir al horno, se puede hacer el caramelo en una sartén cualquiera, luego vaciar a un molde que sí pueda ir al horno y terminar ahí la preparación.