La magia de los padres



Hace unas semanas atrás tuve la oportunidad de participar en un taller sobre crianza. No suelo participar mucho en estos talleres pues considero que el tema está muy trillado, además creo que ya todos aquellos que nos interesamos por el tema sabemos y conocemos cuáles son los los consejos y herramientas actuales que sugieren en la mayoría de estas charlas. Sin embargo, en esta ocasión sí participé, pues el tema me parecía súper interesante: ¿Cómo criar niños empáticos y comprometidos? y quien lo dictaba es una excelente profesional a quien conozco personalmente.

Así pues, fui. Llegué muy temprano y me senté en primera fila (como buena chancona). Y, a parte de los temas alrededor de la empatía, cómo generarla y etc. hubo uno que me impactó sobremanera y se titulaba: la magia de los padres. Eran sólo un par de diapositivas a lo mucho sobre este tema, pero caló en mí. Sobre todo, creo que lo hizo porque señalaba que de todo lo que aprenden nuestros hijos, de todos los estímulos que tienen hoy en día aquellos que más influyen en ellos, en su aprendizaje, en su comportamiento son los que le otorgan los padres.

Es decir, no importa lo que les digan sus profesores, sus abuelos o tíos incluso sus amigos (ojo, hasta cierta edad) lo que más influye en ellos en su autoestima, forma de ser, comportamiento durante su infancia (hasta los 10 años) son las palabras y el ejemplo de los padres. Una frase, una palabra que le digamos a nuestros hijos tiene más poder que cualquier charla o conversación con cualquier profesor o mentor. Y es esa precisamente, la magia de los padres. 

Y fue precisamente eso; el darme cuenta de la fuerza, la importancia – o sea - la magia que tenemos los padres con nuestros hijos lo que me hizo reparar en esa diapositiva y quedarme rumiando la idea tanto tiempo que hasta he tenido que escribir un post para elaborarla. Es que creo, que a veces no nos damos cuenta de la importancia, la fuerza que tienen nuestras palabras (positivas o negativas) para con nuestros hijos. La fuerza y el impacto que logran tener nuestras frases, nuestras conductas con nuestros hijos. No lo digo para asustar, aunque claro que asusta saber el poder que tenemos, si no lo digo para tomar conciencia de lo importantes que somos y cómo bien lo dice el título, la magia que poseemos.

Porque definitivamente, es un poder mágico el poder influencia así a nuestros hijos. Y claro, como todo gran poder implica una gran responsabilidad. Pero, en nuestras manos está influenciar a nuestros hijos positivamente y hacerles saber cuán importantes y valiosos son.