MI HIJITA ESTA ENAMORADA




Hace unos días atrás, mi pequeña Mafer falto casi una semana al nido, yo estaba feliz de tenerla en casa, para cuidarla, ver que se recupere totalmente y también para quedarnos mas ratito marmoteando, pero ella estaba súper inquieta.

Ni Coco, ni My Little Pony pudieron relajarla, siempre me preguntaba -después de la medicina- cuando volvería al colegio, y yo solo le decía: “Muy pronto, amor”, hasta que la curiosidad me termino por ganar y le pregunte porque andaba tan afanosa por regresar a clases.

-          “Mami, es que…extlaño mucho a mi novio”
-          “¿Ah? ¿Ya tienes novio?, que lindo”

Ella solo opto por mostrarme una sonrisa tímida. La verdad que si le hubiera confesado a alguno de mis padres, lo que ella me dijo a sus cortos 4 años (cumple 5 en menos de dos meses), hubiera recibido un: “Aprende a lavar tus calzones primero”, pero como las generaciones vamos mejorando, decidí respetar sus emociones e informarme sobre el tema.

Pueden respirar tranquilos, el enamoramiento infantil existe y súper normal, los especialistas aseguran que este proceso puede iniciar alrededor de los 5 años, pero como ven, puede adelantarse. Es normal que un día les guste un niño y al día siguiente sea otro el elegido. Los primeros amores ayudan a nuestros hijos a descubrirse a si mismos y a definir sus preferencias. Nosotros como padres debemos mantener una actitud tranquila y relajada, no debemos preocuparnos, estos sentimientos le prepararán para las futuras relaciones amorosas

Entonces ¿Qué hacemos?

  • ·         Aceptar y validar sus sentimientos.
  • ·         Apoyarle en esta nueva ilusión y en también cuando lleguen las desilusiones.
  • ·         Dejarlo que se exprese y nos hable de lo que siente y por quién lo siente.
  • ·    Respetar su privacidad y no andar contándole a todo el mundo que nuestro “peque” está enamorado. Esto podría vulnerar el lazo de confianza que nos ha ofrecido.
  • ·    Eludir decirles “No tienes edad para tener novi@s”, no prohibir, regañar o menospreciar y mucho menos sentirnos celosos por esos sentimientos que nuestros hijos tienen hacia los demás.


Y ustedes, ¿También vivieron así su “primer amor”?