Los 10 NOs



Cuando Iker  tenía casí 1 año y medio; cada día se levantaba con más ganas de decir lo que piensa y de hacer lo que quiera. Cada día era un reto más grande porque estába pasando a ser un niño. Este reto no era solamente para mí o para su padre; sino también para él (y ahora ya se nos va a venir el reto llamado NIKO).

Iker se daba cuenta que podía expresar más, que podía hacer más cosas, que podía pedir más. También se daba cuenta que tenía más autoridad sobre sus cosas y sobre lo que realmente quería. Ya nos podía decir qué quiere hacer, a dónde quiere ir, si quiere o no quiere comer, si quiere o no quiere dormir... 
Aunque mas fácil es que tú les hagas todo; más divertido y mucho más enriquecedor es dejarlos elegir y dejarlos tomar las riendas de las cosas que ya pueden hacer. 
En esos días, Iker decidió que nos iba a enseñar todo lo que NO quería hacer. A veces fue muy cansador y agotador luchar con un niño que ya sabía lo que realmente no quería... pero que lamentablemente lo tenía que hacer. Así que; a modo de diversión, creé los diez NOs de Iker jajaja. Ya me contarán en qué se parecen nuestros hijos:
 1. No quiere que le cambie el pañal: ¡Era la lucha de todo el día! y a veces se lo llegaba a quitar jajaja. Pobre porque tenía que volvérselo a poner. 
2. No quiere bañarse: Lloraba y gritaba mamááá porque no quería meterse a la bañera. Pero cuando se estába acabando el baño....
3. No quiere salir del baño: jaja no quedaba de otra así que a sacarlo nomás grrr.
4. No quiere que le ponga la chompa para salir: Pero estábamos en invierno y no había otra opción... A veces nos demoramos media hora mientras lo persigo para ponerle la chompa o casaca y terminaba en un llanto o tratando de quitársela. 
5. No quiere comer: Esto no sucedía siempre pero cuando realmente no quería, no quería. Cerraba la boca, volteaba la cara, gritaba que no quería y movía la cabeza diciendo no. Si le daba mmm la escupía jaja. Aquí mi solución era no obligarlo pero dejarle las opciones de comida a la vista.
6. No quiere caminar: Esto sucedía a veces cuando estábamos paseando y yo quería que el también camine. Pero cuando él no quiere, entonces se tiraba al piso o se ponía en peso muerto y tenía que levantarlo y cargarlo otra vez. 
7. No quiere escuchar una canción en particular: Tenía unas canciones que le ponía a veces durante el día. Pero habían algunas que un día si le gustabn y al otro no y no quería escucharlas. Entonces empezaba a gritar más fuerte que la música para que se la cambie rápidamente jajaja. 
8. No quiere tomar su jugo: Cuando ya no quería pero yo le siguía ofreciendo, me hacía la finta que tomaba. Ponía la boca y hacía el "sonido de tomar" jajajaja pero no tomaba nada! Un sapo total.  
9. No quiere estar con zapatos: Esto podía pasar dentro de casa o cuando estábamos en el bus y se los empezaba a sacar. Muchas veces lo lograba y se ponía feliz... Pero otras yo no lo dejaba y se ponía a llorar porque era la única forma en la que me podía mostrar que no los quería tener puestos. .
10. No quiere que le saque la ropa extra para dormir: Por ejemplo la casaca de lluvia jajaja. Se molestaba si intentaba quitársela... Entonces, a veces dormía así y ya!

No quiero vender la idea de que Iker es engreído. El propósito de este post es que los bebés mientras van creciendo y se van manifestando, lo primero que dicen es NO.

Es lo primero que a ellos se les hace mas fácil de demostrar. Además, aprenden primero a mover la cabeza diciendo NO y luego aprenden a decir sí.

Todos los padres que tenemos hijos, hemos pasado por todo estos NOs y por algunos más. Porque la lista es más grande y porque cada niño tiene NOs diferentes. 

La mejor forma de manejar estos NOs es siendo empáticos con ellos.  Demostrarles que sabemos que ellos NO quieren hacer eso pero que tienen que hacerlo por abc motivo. Explicarles los motivos ayuda mucho a que ellos entiendan (aunque no te lo demuestren) el por qué tienen que hacerlo.

No cometamos el error de no comunicarnos porque es ahí donde se pierde la relación y la conexión que ya hemos venido construyendo con nuestros hijos a lo largo de sus vidas.