Nadie me dijo que ser fotógrafa era así



Cuando empecé con la fotografía fue más que nada por hobby. Agarraba mi cámara y tomaba fotos a todo lo que veía a mi paso: plantitas, personas, animales etc. No tenía en mente hacerlo profesionalmente ni mucho menos tener que vender un servicio. ¿Cuando cambió todo? Ni yo lo sé, simplemente ocurrió. Creo mucho en que cuando las cosas están por darse, se dan naturalmente sin forzarlas ni buscarlas. Es así que la fotografía profesional me encontró a mi y no viceversa. 

Nadie me dijo que seria así:

- No es fácil, muchas veces te puedes sentir abrumada 
- Te perderás reuniones de amigos o fiestas familiares importantes por tener que cumplir con el trabajo (algún evento o sesión).
- Dormirás poco, sobretodo en temporada alta cuando hay mucho trabajo por editar
- Invertirás cada centavo ganado en mejorar tu equipo y asistir a talleres de fotográficos internacionales
- Reemplazarás tus fines de semana de playa por fines de semana de Sesiones de fotos a clientes.
- Que ser freelance(ser tu propio jefe) es mas difícil y demandante que trabajar para alguien
-Que me volvería un pulpo entre contestar llamadas telefónicas, responder mails de posibles clientes a la par que contestas los mensajes de tu fan page y actualizas tu web. A veces todo esto junto puede ser demasiado estresante

Pero tampoco me dijeron que :

- Al ver una foto tomada por mí se me llenaría el pecho de orgullo y felicidad
- Ver un cliente feliz y llenándote de palabras de agradecimiento por tu lindo trabajo seria tu mejor recompensa a todo el esfuerzo puesto 
- Estaria mas atenta a detalles, texturas, colores, sombras.
- La música seria mi fiel compañera de noches de ediciones
- Conoceria personas maravillosas ligadas a este mundo fotográfico 
- Mi circulo de amigos cambiaria por completo. 
- Dedicarme a la fotografía infantil sacaría un lado maternal que no pensé tenia jaja 
- Que un abrazo del niñ@ fotografiado es el mejor regalo que puedo recibir al finalizar la sesión