Carta a mi madre, después que me convertí en mamá



Yo nací y te cambié la vida. Me cogí fuerte de tu dedo, y tú sin saber cómo, asumiste el rol que te ponía la vida: te convertiste en mi madre. Me cuidaste, me criaste, me guiaste y me diste todas las armas para que algún día yo pueda volar.
En el medio de todo ese proceso, fuiste la mamá amiga, la mamá estricta. Fuiste la mamá cariñosa y la que castigó. Fuiste todas en una. Muchas veces no pude entenderte, te reclamé, te grité. Debo haber dicho una que otra cosa hiriente alguna vez. Debo haberte decepcionado otras tantas. También te di motivos de orgullo, lo sé. Pero, hoy no siento que fueran suficientes.
El tiempo pasó y me tocó a mí. Él nació y me cogió fuerte la mano. Ahora la hija, se convertía en mamá. Ahora era yo la encargada de cuidar, criar y guiar. Ahora era yo la que sentía todo ese amor profundo del que me hablabas antes de dormir. Era yo la que empezaba a entender la vida en sí.
Me bastó sentir el dolor de traerlos al mundo para empezar a entender todo, para entenderte. Las malas noches, el cansancio, las ganas de salir corriendo de la casa; el dolor profundo de su primera caída, sus berrinches. La alegría indescriptible de su primera palabra, de su primer paso. La primera travesura, la primera carta hecha por ellos... todo me hizo pensarte, entenderte y amarte más.
Tenía que convertirme en mamá para aprender a valorar cada uno de tus esfuerzos, a necesitar cada uno de tus abrazos y a amar más cada uno de tus momentos. Si, una mujer se convierte en madre y empieza a entender el amor verdadero, pero también empieza a entender el amor de su madre. Ese amor que muchas veces me molestó, ese exceso de protección que reclamé.
Hoy que hasta el silencio en ellos me inquieta, entiendo tus inquietudes. Entiendo cada uno de tus malos ratos, de tu impaciencia, de tus días grises. Entiendo cada preocupación porque la siento en carne propia. Porque hay noches enteras que paso sin dormir luego de ver las noticias. Hoy te entiendo mamá. Y te amo más.
Te amo por amarme así, incondicionalmente. Porque con cada caricia que me diste, con cada palabra, con cada consejo, sin saberlo, fuiste formando a la mamá que ahora soy. Fuiste llenándome de amor, de herramientas, de recuerdos. Fuiste llenándome de ti.
Te amo y te agradezco porque supiste repartir tu papel de madre entre la que inculcaba disciplina y la amiga cómplice que me daba consejos. Esa que nunca me falló, ni me fallará. Porque pudiste ser la madre que podía reírse a carcajadas conmigo, hacer bromas y hablarme de  chicos, sin dejar de ser la que me enseño a ser responsable, luchadora y guerrera.
Te amo porque, por si fuera poco, pasaste de ser madre para convertirte en abuela. Para sacar energía y tirarte al piso con ellos, para hacerlos reír, para engreírlos, para convertirte en parte fundamental de su vida.
Porque ya no solo eres mi mamá y su abuela, hoy eres mi apoyo, mi compañera silenciosa de crianza. Esa que me calma en los momentos de impaciencia, la que me consuela cuando siento que no lo estoy haciendo bien, la que me felicita, me alienta, me recuerda a la mujer que está detrás de la mamá. Esa mujer que yo de niña no vi, esa mujer que hizo una pausa en su vida para darme lo mejor.
Hoy, aunque me hayas dejado la valla muy alta, sueño en ser como tú. Sueño con que algún día mis hijos crezcan y puedan entender mis aciertos y desaciertos. Sueño con estar tan llena de ese amor inagotable que sale de ti. Quiero que algún día, me digan en tu "Te amo" todo lo que te estoy diciendo yo, que sientan orgullo, admiración y unas ganas profundas de tenerme con ellos para siempre. Quiero convertirme en la mamá imperfectamente perfecta que eres.
Sarita Paredes
https://www.deprofesionmama.com/
Soy Sara, tengo 32 años y soy mamá de profesión y por elección. Mis tres mini hombrecitos me dan, a diario, cátedra de vida, de energía y de amor puro. Es más lo que me enseñan ellos, de lo que yo les doy. De Profesión: Mamá es mi refugio, uno de mis lugares favoritos y el espacio donde cuento mis aventuras de mamá x 3, y de mi constante búsqueda de la mujer detrás de la mamá.