NO LE DIGAS GORD@ A TU HIJ@



Obviamente no me refiero a cuando con mucho amor le dices que es tu gordito o gordita, sino a los momentos en que este adjetivo viene con una connotación negativa como:

-”Estas muy gord@, ya no comas tanto”
-”Te vas a engordar si sigues comiendo así”
-”Mira que feos esos rollitos que te están saliendo”

Y no siempre se trata de las frases que les dices sino de las que repites frente a ellos como:

-”Odio estar gorda”
-”Tengo que adelgazar así que ya no comeré en las noches”
-”Haré dieta para estar más flaca este verano”

Parecen frases inofensivas, sin embargo, el mensaje para nuestros hijos es que ser gordo es malo y que además la comida es la gran culpable de esta maldad. Las consecuencias de esto pueden ser muy graves y causar trastornos alimenticios.

Te invito a que cambies de enfoque y te dejo algunos tips de cómo lograrlo:

1. SE TRATA DE COMO TE SIENTES, NO DE COMO TE VES.

Si consideras que tu hij@ tiene sobrepeso, no insinúes que se ve mal. Enfócate en los beneficios de estar saludable para él/ella: correr más rápido, saltar más alto, jugar sin agitarse, etc. Motívalo a evaluar sus hábitos.

2. ENSÉÑALE A VIVIR SALUDABLE

No hay mejor forma de enseñar que con el ejemplo. Es altamente probable que tu hijo copie tus hábitos. Si haces deporte, seguro querrá probarlo. Si comes saludable, comerá saludable. Empieza por una autoevaluación antes de evaluar a tus pequeños.

3. BUSCA AYUDA

Si tú no sabes cómo vivir saludable, no tengas miedo a buscar ayuda, aprender hará posible que guíes a tu familia. Si ya sabes cómo vivir saludable pero no logras que tu hijo te escuche, busca ayuda, también existe health coaching para niños.

4. REFORMULA TUS FRASES

Piensa bien en el mensaje que quieres transmitir. Opta por aquellas que consideren el punto #1. Sentirse bien antes que verse bien.

Una relación sana con la comida es la base para ser saludables. Mamá saludable, niños saludables, familia saludable.