Lo que nunca presupuesté



Todos sabemos que tener un niño hoy en día, supone elevar el presupuesto familiar: los pañales, la comida, la leche, en algunos casos la nana, la ropa, el cuarto, etc. Debo agradecer que Giulia nunca tomó fórmula pues Grace quiso darle leche materna desde el nacimiento. Giulia dejó la leche materna al año y un mes por un tema de salud de Grace sino le hubiéramos seguido dando porque es lo mejor para el bebé pero requiere una fuerte dosis de sacrificio de la mamá. 

Pero hay algo que aprendí en el camino. Las niñas gastan más que los niños. ¿Por qué? Fácil, los niños no usan ganchitos, collets, lazos, vinchas y demás chiches que las niñas y que nunca te regalan en los showers así que, teniendo una mamá con buen gusto al vestir, Giulia debía ser igual. Fue en eso cuando empezaron a llegar, primero, bolsas de ganchitos de todos los colores y modelos ("pero si no tiene pelo, ¿dónde le vas a poner eso?") de ahí los lazos con flores,  cuando tiene el cabello más largo, los collets, los lentes oscuros, los sombreros, etc. 

¡Llegaban los paquetes y luego me enteraba que algunos tenía que pagarlos! Al inicio renegué pero hay que decir algo muy cierto: se ve muy lindo cuando los ganchitos combinan con la ropa y los collets.

Ni que decir de la ropa, los leggins, las chompas. Cuando yo era niño me ponía cualquier cosa pero aprendí que Giulia siempre tiene que salir con ropa que haga juego, y si hace juego con los padres, es mejor.


Obviamente eso nunca lo había presupuestado pero ahora, sobretodo porque crecen muy rápido, ya pongo mayor atención en los colores y las combinaciones al comprar la ropa de Giulia.