Soy una loca y ¿tú?




Según el diccionario de la Real Academia, “Loca” significa: Persona que tiene poco juicio o se comporta de forma disparatada, imprudente o temeraria, sin pensar en las consecuencias. Hoy te pregunto: ¿Cuántas veces crees haber organizado tu vida al milímetro? Voy a estudiar 5 años, encontraré el trabajo perfecto, realizaré mi maestría, conoceré al hombre de mi vida, nos casaremos, tendremos 2 hijos, obviamente una parejita y envejeceremos juntos, susurrándonos al oído lo afortunados que nos sentimos de habernos topado en el camino del otro.

Al pasar del tiempo, nos damos cuenta que la vida es impredecible, que en innumerables ocasiones no estamos preparadas emocionalmente para elegir lo que realmente nos conviene. Quizás decidimos dejar esa carrera, que terminamos eligiendo porque le hacía feliz a papá o mamá y con respecto al amor, ese es un capítulo sombrío, ahora tal vez eres mamá o decidiste que ya no querías serlo, probablemente te divorciaste y sentiste que habías decepcionado a todo el mundo o peor aún, sigues viviendo en una relación fría y sin sentido, ya no duermen juntos, él está con otra y a ti, ya ni te importa pero continúan en el mismo techo por el miedo de asumir la consecuencia de un triste “fracaso”, cuando en la vida no existen los fracasos, todas las experiencias que enfrentamos tienen propósitos concretos y sí hoy te tocó “perder”, trata de ver más allá de lo evidente, aprender la lección y reinventarte porque no hay nada ni nadie que pueda ejercer mayor fortaleza que la que tienes en tu alma, en tus ojos, en tu espíritu.

Estoy de acuerdo con esa iniciativa optimista y ecuánime de decidir planificar nuestras vidas, pero no al punto de sentir que si me salgo del reglón estoy cometiendo un error. Vivir con una pizca de locura, nos permite arriesgar, enfrentar, proponer, despeinarnos, reírnos a carcajadas, tropezar, correr, fluir, vibrar, luchar, soñar, amar y finalmente vivir. La vida no se trata simplemente de respirar, porque para eso utilizo un balón de oxígeno, la magia de la vida está en dejarnos sorprender, claro con responsabilidad pero nunca dejar de creer que hay experiencias y personas que llegan a nosotros, sin que las esperemos.

Sé una loca, ama con locura, invierte en ti, en todo aquello que te produce bienestar. Así, si tú y yo llegamos a viejitas, miraremos atrás y nos reiremos de nuestras locuras, que triste debe ser mirar hacia nuestro pasado y ansiar terriblemente volver porque sentimos que hubiéramos hecho tal o cual cosa. Destierra de tu vida “el hubiera” porque tus emociones son solo tuyas y no vale la vida, la pena o los suspiros vivir complaciendo al resto. Disfruta de tu esencia y de esa locura innata que tienes. 

Vive y no simplemente ¡respires!