Cómo presentar a los hermanos




La llegada de un nuevo miembro a la familia no es fácil. 

No es fácil para los padres y menos para el herman@ mayor. Por eso, es importante que todos en la familia nos tomemos un tiempo para entender que todo va a cambiar y que la llegada de ese hermanit@ va a mover muchas emociones dentro de cada uno de nosotros. 

Para nosotras, las madres, es un poquito más fácil este cambio porque lo sentimos en nuestros cuerpos día a día. En cambio, para los padres, es totalmente distinto. Es otra historia, es otra sensación. Y si hablamos de los herman@s mayores... ni qué decir con todo lo que deben sentir. 

Si bien es cierto que ven que la barriga de mamá va creciendo y nos escuchan hablar de un bebé... no hay mejor cosa que agarrar un cuento, con muchas imágenes y leer. De esta forma tu hij@ mayor va a poder visualizar lo que sucede y lo que va a suceder y comparar con lo que está viviendo.  

No importa la edad que tenga tu hij@ mayor, siempre un cuento ayudará con la explicación y con el proceso de entender lo que se viene. 

Cuando el momento esté cerca, podremos recurrir a esas imágenes para que nuestros hij@s mayores puedan comparar. 

También, en mi experiencia, es importante el irles anticipando lo que va a suceder cuando mamá tenga que irse a la clínica: Contarle con quién van a estar, dónde estará mamá y cuándo se podrán ver. 
El verdadero encuentro
La planificación entre la mamá y su pareja o quienes la ayuden es muy importante porque es el momento en el que su hij@ mayor va a poder conocer por primera vez a su herman@ pero también es donde va a ver a mamá después de una separación inusual. 

Aquí mi recomendación es que traten de cuadrar el momento en el que el bebé no está tomando leche y pueda estar con otra persona para que mamá esté disponible para recibir al herman@ mayor. No hay nada mas rico que entrar a ver a mamá después de esa separación y encontrarla libre para abrazarla y estar con ella. 
Luego, podrán acercar al bebé y enseñárselo. Enseguida, algo MUY BONITO sería entregarle un regalito al herman@ mayor, de parte del bebé. Detalle que hará que el mayor esté sorprendido y emocionado. 

De esta forma, estamos involucrando a los hermanos en algo juntos. "tu hermanita@ te regala esto" entonces, cada vez que el mayor juegue con eso, se acordará que fue un regalo de su pequeño hermanit@. Así, vamos incentivando que ahora son dos, que ahora hay un bebé en casa, una persona mas, etc.  

La vuelta a casa 
Aquí TODO cambia. Ahora en casa son más. Ahora en casa hay un bebé y ese bebé necesita la atención de mamá (y papá) full time. Para el herman@ mayor será muy difícil manejarlo si los padres lo dejan de lado. Por eso, es importantísimo que involucremos en todas las actividades del bebé al herman@ mayor. 
Por ejemplo: el baño, las cambiadas de pañal, las siestas, las canciones, los mimos, entre otros. Así, estamos enseñándole a nuestro hij@ mayor, que el tener un bebé involucra todo ese trabajo que sin su ayuda (del mayor) no sería posible lograr. También, estamos diciéndole que él/ella es importante en la familia y que la necesitamos cerca. 

En mi experiencia, enseñarle a Iker todo lo que debía hacer con Niko, incluso la lactancia, hizo que Iker sea más empático con las necesidades de Niko y la atención de mamá. Le enseñó que habían momentos exclusivos y que también habían momentos para compartir. Involucrar a Iker en las actividades de Niko hizo que no existieran diferencias entre los hermanos y por ende, no hayan celos por parte de Iker.