Chau mamá




Mapi tiene 1 año 7 meses y deben de saber que los niños cada día nos sorprenden con sus nuevos descubrimientos, aprendizajes y ocurrencias así que, cuando hace algunas semanas estaba jugando con ella y me dijo: "chau mamá, a guaguau" me dio risa y mucha ternura. No me lo dijo molesta solo lo dijo y yo le dije tranquila y sonriente que no me iba a ir y seguimos jugando. Debo de aclarar que no tenemos perro en casa así que hasta ahora es un misterio con que perro nos manda un par de días después, la gordi se despertó de la siesta y al verme de nuevo me dijo: "chau" igual, tranquila y nuevamente le volví a decir que no me iba a ir y nos quedamos jugando. Esto ya ha ocurrido no solo conmigo sino también con Sergio pero no fue hasta que Mapi tuvo su primera gran pataleta que me empezó a preocupar. Estábamos en los juegos del parque y todo estaba bien hasta que Mapi vio a un bebé, más pequeño que ella, jugando sin zapatos y ella quiso también quitarse los suyos. Le dije que no y a pesar de eso se los sacó y al llamarle la atención es que empezó la pataleta. Entre llantos Mapi me decía "chau mamá a guaguau a guaguau", no dejaba de repetirlo y esta vez si me afectó. Claro, no la estaba dejando hacer lo que ella quería y si es que me iba, nadie le iba a decir nada. Traté de abrazarla, traté de hablarle con todo el amor del mundo y trataba de explicarle porque tenía que estar con zapatos. Poco a poco empezó a escucharme cuando le fui mostrando que todos los demás niños jugaban con zapatos pero al tratar de ponerle los suyos empezaba otra vez a zapatear. Yo ya estaba al borde del llanto también hasta que no sé cómo finalmente aceptó ponerse los zapatos y por arte de magia ya había pasado todo y ya me estaba llevando nuevamente a jugar. Antes de regresar a la "normalidad" la abracé fuerte y le dije que nunca me iba a ir de su lado y que siempre iba a estar para ella pero me puse a buscar un poco sobre cómo manejar que tus hijos te digan que te vayas y si bien no encontré mucho pude rescatar lo siguiente:

El que nuestros hijos nos digan que nos alejemos o nos vayamos es una señal de independencia. Mientras van creciendo necesitan su propio espacio para jugar, pintar, ver un cuento o simplemente para estar "solos". Sí, puede ser chocante porque hasta hace poquito no nos separábamos ni un segundo, pero es parte de su desarrollo y crecimiento que quieran descubrir el mundo por si solos. Algo que es súper importante es que hay que estar pendientes del tono que usan al decirlo. Con esto identificaremos si es que se trata de que necesitan un espacio para ellos o quieren que los dejes solos para hacer una travesura o hacer algo que tu no los dejas hacer.

Definitivamente, tengo muchísimo por aprender en esta vida de mamá así que cuéntenme como han manejado o manejarían esta situación.