Cuando los abuelos no están cerca



Ya les he contado un poco de mi historia. Mis papás y hermanos viven en otro país hace unos 11 años. Al inicio, fue muy difícil acostumbrarme a vivir con mi abuelita y establecer una rutina diferente a la que había tenido durante más de 20 años pero lo logré, me adapté, lloré mucho porque extrañaba a mi familia pero felizmente a lo largo del tiempo nos hemos podido ver y eventualmente me acostumbré a no tenerlos tan cerca. Sí, eso pasó hace 11 años cuando no me había casado y no era mamá. Pero, con una nueva miembro en la familia, ¿cómo haríamos para que Mapi disfrute de sus abuelos y viceversa? Gracias a la tecnología, y un maravilloso viaje a inicios del año pasado, se puede decir que Mapi y mis papás tienen una relación “normal” de abuelos y nieta.

Al enterarnos que Mapi estaba en camino quería contarles casi de manera inmediata a mis papás sobre todo lo que pasaba, que nos decía el doctor, compartir con ellos las primeras ecografías y fotos así que creé un grupo de Whatsapp con mis papás, mis suegros, mi hermana y Sergio que se llama “Abuelitos” y ahí, hasta ahora, compartimos todo, el día a día, las travesuras y ocurrencias de Mapi que cada día está más traviesa. ¡Sí! Más de lo que comparto en el blog ja, ja, ja. Como les conté este grupo existe desde que estaba embarazada así que Sergio lo usó también para ir contando cuando Mapi ya estaba por nacer.

Una vez que Mapi estuvo con nosotros volví a sentir ese vacío que sentí cuando mis papás y hermanos recién se fueron del país. Estaba llena de tantas dudas, de tantos miedos que empecé a llamar a mis papás todos los días por videollamadas así ya no me sentía tan sola y ellos podían ver a su gordi en vivo y en directo J. Definitivamente no es lo mismo pero nos ha ayudado mucho. Mientras conversábamos mi mamá y papá me contaban sobre cómo había sido yo de bebé así como mis hermanos y en paralelo íbamos planeando ya el viaje que conozcan a Mapi en vivo y ¡en directo! Planeamos el viaje para mi cumple, no solo aprovechábamos y lo celebrábamos juntos sino que Mapi ya tendría 7 meses y estaba más grandecita para disfrutar de los abuelos y tíos. Fueron 2 semanas hermosas donde mis papás disfrutaron al máximo de la gordi. Desde sus juegos, darle de comer, salir a pasear y disfrutar de sus intentos por ya aprender a gatear. Está de más decir que ya estamos planeando el viaje para este año, ¿no?


Nuestras llamadas siguen y estoy segura que seguirán por mucho tiempo pero con el paso de los meses han ido cambiando. Cuando Mapi estaba chiquitita mis papás me acompañaban mientras la hacíamos jugar o acomodaba el teléfono sobre la mesa para que vean como comía sus primeras papillas. Ahora que Mapi está a punto de cumplir un año y medio, cada vez que hablamos con mis papás pide hablar primero con mi papá, lo llama: abu abu abu y juegan a las escondidas, a quitarle los lentes de manera virtual a mi mamá y a enseñarles como está aprendiendo a darse volantines sobre la cama. Obviamente, hay días donde Mapi está recontra entretenida en otra cosa, otras donde no le da bola a mi mamá y otras donde de plano no quiere nada pero así es el día a día, ¿no? Definitivamente la tecnología acorta distancias y en nuestro caso une a la familia. ¿Tienes familiares lejos, ya sea en provincia o fuera del país? Espero que te sirvan mis ideas para acercar a la familia que ¡está lejos!