Qué hacer si un día te dicen “Mamá – papá malo”



Una vez lo escuché. Los mellizos Alex y Nicky le decía al tío Jesse: “papá malo”.

En ese momento y siendo tan chiquita me dio una pena increíble. ¿Por qué le decían malo si él quería lo mejor para ellos?

Hasta que me sucedió. #Matiboy está atravesando los terribles y temibles 3, los 4 llegan en unos meses y la verdad necesito que lleguen pronto.

A él le encanta jugar con agua, llenar los caños y que el agua rebalse el lavatorio, pero un día el agua empezó a calentar y a rebalsarse y le pedí que se baje varias veces.

Al no entender pues lo bajé, volteó esa cartita tan dulce y con lágrimas en los ojos (no sé en qué momento empezó a llorar) me dijo: “mamá malo”. Retrocedí más de 15 años al día que se lo dijeron al tío Jesse.

Qué quiso decir, ¿realmente lo siente? ¿Estará pensando que era mala mala mala?

¡Me sentí terrible!

Tenía que negar ese capricho, no iba a dejar que el agua rebalse el baño, mañana inundaba el edificio o peor aún, ¡el nido! Pero que me dijera eso… ¡me sentí terrible!

Definitivamente el prohibirle lo que estaba haciendo lo frustró y los niños nos consideran como malo el negarles algo, no es que tengan conciencia aún entre lo bueno y lo malo, expresan lo que sienten o ven de la única manera que saben y eso es cuando algo es bonito (porque les gusta) o feo cuando algo les disgusta.

¿Qué hice? Pues primero quise corregirlo, malo no, ¡mala! Jajaja lo pensé mientras quería llorar pero no solté lágrimas y tampoco lo corregí. Lo miraba tanto y con tanta pena profunda que se sintió mal. Fui firme, no tenía ni idea de lo que iba a hacer, les mentiría si les dijera que lo tenía todo controlado. No iba a aguantar una rabieta o que hiciera lo que quisiera pero no quería que me dijera “FEO” (ni fea jajajaja) nunca más.

Pues le dije: “sé que en este momento estás muy enojado pero sé que me quieres y que para ti mamita no es feo/a. Voy a dejar que te tranquilices y respires y pienses que lo que querías hacer no era correcto hacerlo aquí porque no estamos en la playa. En casa se cuidan las cosas. Entonces piensa y luego me buscas” y ¡voila! Funcionó y me pidió disculpas, se secó los ojitos y me dio tremendo abrazo.

Les mentiría si les dijera que nunca más lo dijo, por lo menos por ahora dice fea y ya no feo. Han sido un par de veces más  (han sido literal 2 veces más y paró) y lo ha copiado de los amigos. Pero vamos mejorando y controlando sus reacciones. Los niños deben saber que en casa mandan mami y papi, que son ellos quienes ponen las reglas, que hay que obedecer y sobretodo reconocer si nos equivocamos, que hay que saber cuándo disculparnos.




Mucha suerte y espero que les sirva este tip. ¡Besos!