Madre sin expectativas



Les sonará loco y seguramente se preguntarán cómo es posible que no tenga expectativas… bueno ahora les cuento.

Expectativas de crecer si tengo… expectativas de ver a mis hijos fuertes y haciendo lo que les gusta también. Pero expectativas de hacerlo todo bien, todo perfecto… no.

Desde que nació Niko he sufrido varias frustraciones por no poder hacer TODO lo que hacía con Iker antes de que nazca el nuevo bebé.

Me frustraba por no poder salir a las 10am al parque como siempre.
Me frustraba por no tener todo listo antes de las 9 am para poder realizar actividades.
Me frustraba por no poder dar mi máximo.  Hasta por sentirme cansada… me frustraba.

Después de darme cuenta de eso y de hablarlo - porque estoy convencida de que cuando hablamos y decimos lo que sentimos, nos sentimos mejor. Me di cuenta que no podía seguir frustrándome por estas pequeñas cosas.

Me di cuenta que no debía de tener expectativas de hacer lo que hacia antes. Acepté mi nuevo papel; acepté que ahora estoy cansada porque tengo un hijo de 2 meses y uno de 3 años… acepté mi vida actual.

Me di cuenta que frustrarme por no salir a las 10am al parque no es tan importante y además me desgasta tener esa expectativa en vez de dejarlo todo fluir y hacer las cosas como mejor se vayan presentando durante el día. Sobre todo porque ahora TODA mi rutina ha cambiado con Niko en casa.

¿Les ha pasado?

No es fácil aceptar que las cosas han cambiado. No es fácil mirarse en el espejo y darse cuenta que son una madre llenas de ojeras y de cansancio. No es fácil mirar a tu hijo de 3 años y decirle que te sientes muy cansada. No es fácil dejar de jugar con plastilina para estar dando teta todo el rato. No es fácil ser madre de nuevo y pretender seguir con tu misma rutina de siempre.

Por eso me declaro una madre sin expectativas.

Soy una madre que da lo mejor de ella y que solamente espera tener dos hijos felices y sobre todo, llenos de amor. Si hoy me siento cansada, debo aceptarlo y debo ir al ritmo que puedo ir.

Hoy ya no me frustro si  a las 9am todos seguimos en pijama y sin bañarnos. No me frustro porque tampoco lo espero. Y esto me está ayudando a estar menos estresada con la maternidad que como muchas saben es una relación de amor y odio intensamente ja, ja. ja.


Así que, me vuelvo a declarar una madre sin expectativas pero una madre feliz.