Historias de nuestra niñez



La niñez debe ser una de las etapas más maravillosas del ser humano. Poder remontarnos a recuerdos divertidos, graciosos y felices es el derecho de toda persona. En el marco del mes del niño, queremos rendir un homenaje a nuestros recuerdos de niñez y rescatar lo precioso de esa etapa. Nuestros bloggers comparten esos bellos recuerdos, sus travesuras y ocurrencias en este artículo:

No me alcanzaría el espacio para contar todas las travesuras que hice de niña... desde plagiar en primer grado (no sé cómo, nadie me enseñó, llegue a casa con un CERO del tamaño de mi cara), levantarme tipo 5 o 6am y hacer travesuras bien sigilosa con todo el maquillaje, crema y perfumes de mi mamá (jugaba a la cocinita), hacer las mega pataletas y ser malasa en el cole, una floja en potencia… la pobre de mi mamá paraba en dirección. Siempre fui bien extrovertida y chacotera así que bueno... lo que se hereda no se hurta, mis dos chiquis han sacado harto de mí. Me la podía pasar horas de horas jugando con mis barbies y si salíamos y no tenía juguete pues me inventaba o agarraba cualquier cosa y lo usaba de juguete. Siempre fui bien creativa, una vez mis papás me dijeron que no me iban a comprar el carro de la barbie que yo quería porque le cortaba el pelo a mis muñecas (era estilista) hice uno increíble, demasiado bello con una caja de cartón, le hice desde la palanca de cambio, frenos, faros, retrovisor, asientos... todo lo replique y me quedo increíble. Me encantaba cantar a voz en cuello, literal a lo chimoltrufia, ¡yo vivía las canciones! Y en las reus familiares mi hermana y yo nos poníamos a bailar o cantar. Con las primas era el la clásica presentación de Pandora y mi show era siempre el de Gloria Trevi – Nathalie – Soy mamá y no me compadezcas



Yo fui y sigo siendo una chica que casi siempre se porta bien. ¿Será porque mi mamá me decía que como me porte con ella se portarían mis hijos? Seguramente  😂. .Igual algunas que me acuerdo más es que cuando me despertaba me levantaba de golpe diciendo: "a jugar". Creo que una de las peores travesuras que hice de chica fueron meter el dedo a un enchufe (felizmente la carga me botó al toque un poco lejos y no pasó de un susto) y pintar con lapicero caras de animales a mis muñecas y barbies porque quería jugar a que estaban en una fiesta de disfraces. ¿Mapi se parece a mí? Quizás físicamente no mucho #EsIgualitaASuPadre pero si tiene mi carácter y esas ganas de siempre estar jugando y ama a todos los animales. Claudia – Arroz con leche me voy a casar



¿Cómo era la Ventanita de pequeña? Puedo decir que era casi igual que ahora ja, ja, ja. En mi casa me decían “la loca” – para que saquen su línea. Ahora también me dicen así pero en otro contexto ja, ja, ja. Mi mamá decía que era muy inquieta (casi me perforo el paladar con un tubo), traviesa (aprendí a escribir mi largo nombre en todas las paredes), curiosa (una vez tomé lejía) y ocurrente (me ponía al centro de la reuniones a contar chistes y a bailar) ja, ja, ja. También era demasiado llorona y caprichosa. Hice LAS pataletas. Me acuerdo mucho de una vez que mi papá no quiso comprarme un álbum del Chavo del 8 y en venganza “me perdí” en el mercado. Lo cierto es que me escondí detrás de un saco de arroz y veía la desesperación de mi papá. ERA EL DIABLO – bueno, eso ha cambiado producto de la maternidad. En compensación de mi comportamiento maquiavélico, era la alumna estrella. Ocupé siempre el primer puesto. Estaba metida en TODAS las actividades extracurriculares. Quien ha heredado un poco de mi personalidad es Mateo. #PapáCaco dice que no heredó mi cara pero si todas mis taras ja, ja, ja, ja. ¡Qué mal hablado! – Luz – LaVentanita de Luz


Mis juegos favoritos eran jugar a la Miss, me encantaba ser súper mala y estricta, pobres mis muñecas que todo el día les llamaba la atención porque se portaban mal en clase. Me la pasaba haciendo shows de canto y bailes y les daba pases a mi familia para que puedan asistir a la sala a verme actuar. Tenía una personalidad bastante extrovertida y además era un poco actriz, pobre mi hermana mayor porque me inventaba que me pegaba el triple de lo que realmente lo hacía. Me resbalé en la ducha y me fui de boca tuve una diente negro toda mi infancia que nunca se cayó, y me lo terminaron teniendo que arrancar porque el verdadero me estaba creciendo atrás (si se fijan en la foto se ve). Soy la menor y siempre me salía con la mía con mi sonrisa pícara. Kristin – Mami-s-cool


Cuando era una niña de la selva era completamente tímida, muchos no me creen (incluso Daddy Nate) pero yo era callada y me avergonzada rápido si alguien me hacía una broma. Pero lo que siempre me ha encantado desde pequeña ha sido bailar, cantar y actuar. Yo me escondía en mi cuarto a pretender que era famosa y agarraba una vela (gracias apagones) y ella se convertía en mi micrófono. No he hecho muchas travesuras pero la más memorable fue cuando le corté el cabello a mi hermanita menor. (Yo de 4 y ella de 1 oh oh!) Era llorona y renegona (hay cosas que no cambian). Naya se parece mucho a mí aunque Nico tiene mi ritmo. Helky – Hey Mountain Girl



De enana me encantaba ver carrusel y vivía enamorada de David el niño de rulitos. Hacía comerciales y soñaba con ser actriz (era parte de Saltimbanquis y salía en el comercial de Paraíso en pj ja, ja, ja). Siempre fui muy traviesa, una vez en el nido a un niño que comía plátano todo el día y me comía las galletas, para que deje de hacerlo les quité el relleno a las coronitas y le eché tierra. A mi mamá la llamaban medio seguido las misses. También tengo miles de fotos dándome besitos con niños en el nido ja, ja, ja algo que nunca me explicaron por qué sucedía, obvio dejé de hacerlo. Amaba tocar piano, cantar y ser productora se comerciales. Hacía que mis hermanos y primos pasen roche haciendo videos graciosos y yo los mandoneaba con mi micro y puesta en escena. Era medio pelirroja y andaba siempre con cola de caballo o media cola y miles de ganchitos porque mi pelo era larguísimo, siempre pinky y combinando la ropa. De enana vendía limonada para hacer fiestas o comprarme stickers y en el cole vendía mis panes de la lonchera. Amaba cambiarle la letra a las canciones cosa que hago hasta ahora. ¡¡¡¡Jua!!!! #Matiboy es medio pelirrojin como yo, también ama las travesuras y es mega gracioso. Salió también super musical y muy leal y noble con sus amigos. Físicamente mi familia dice que es idéntico a mí y la familia de mi esposo dice que a él, creo que tiene un buen mix. Nos divertimos muchísimo en familia y nos dicen la familia peluche porque andamos los tres juntos de arriba para abajo. Milagros – Mimesita de noche


De chiquita fui posera ja, ja, ja ¡¡me encantaba posar recontra bien para las fotos!! (Iker no sacó eso de mí ni un poquito). También, era muy bailarina. Me acuerdo que todas las tardes bailaba con mi hermana al ritmo de las Spice Girls, de Almendra, de Britney Spears o los Back Street Boys. Recuerdo también que no me gustaba hablar mucho y una vez mi mami me pegó unos papelitos en mi cuarto que decían: Habla - speak - parla  😅 😂 !! Felizmente hasta ahora, Iker si habla y comparte mucho más sus cosas. ¿Travesuras? Recuerdo una vez que le pedimos a mi papá que nos haga yesos de mentira para ir al colegio así y no tener que escribir o hacer tareas. Mi papá, muy travieso, nos hizo un yeso a mí y a mi hermana en el brazo y mi mami tuvo que mentir con nosotras que tuvimos un accidente juntas ja, ja, ja, ja muy gracioso. Y lo último que me acuerdo es que fui muy vomitona ja, ja, ja; espero que ni Iker ni Niko salgan así. Porque por todo vomitaba y hasta me acuerdo de haber sentido pena por mis papás que tenían que limpiar mis desastres... Stephanie – Mamá Petit


De peque era demasiado tranquila, era un pan de Dios. Nunca fui llorona ni traviesa ¡Lo juro! Era la niña perfecta hasta que cumplí 6 años y empecé a desquitarme de todas las maldades que me habían hecho mis hermanos de 9 y 12 llámese jaladas de pelo, desaparecer mis muñecas, thundercats, ponys y trolls! Me transformé y yo también desaparecí carritos y hasta cuadernos del cole… ¡ups! En el colegio si fui algo introvertida pero siempre llevé buenas notas, así que cero traumas ja, ja, ja. ¿Juegos? Siempre jugaba con mis primas a la tienda de abarrotes, al banco, a la profesora y ¡a la mamá! También me encantaba coleccionar álbum con mil stickers y me la pasaba dibujando en mi súper sketchbook.
*Piero es súper amiguero y sociable, ¡¡¡nada que ver con su madre cuando tenía 5 años!!! Carolina – Mami al rescate


De chiquito era pirañita ja, ja, ja, jugaba en la calle, desde creo los 8 años, salía con mis amigos desde las 10am hasta las 6pm sólo regresaba a casa para comer o cuando mi mama salía a buscarme. Me he roto algunos huesos jugando fútbol o haciendo skate, pero eso no impedía que vaya a la playa o piscina donde me gustaba correr *pechito* y que me revuelque las olas. Me gustaba comer naranjas de 20 céntimos, coquito confitado y hasta ahora adoro las cachangas. Era bastante ocurrente e intrépido y creó que #Giupreciosa ha sacado eso de mí. Era amiguero, mis amigos iban desde el hijo del reciclador del callejón de la vuelta hasta el hijo del gerente de un banco y es algo que valoro mucho hasta ahora. Gino – Papá de G


De pequeña me encantaba Nubeluz, amaba vestirme con las botas de mi tía como las dalinas, ponerme collares, era un caso ¡¡ja, ja, ja!! Recuerdo que jugaba a imitar a Lucerito y entrevistar a mi hermano (lo obligaba a que diga que era Luis miguel ja, ja, ja ¡pobre!) ¡¡¡Me divertía muchísimo!!! Juan Ernesto, mi pequeño hijo, no saco mucho de mi look pero empieza a tener un montón de mí en su manera de ser, le encanta bailar, coge el talco y piensa que está dando conciertos, es un gracioso total, me imita cuando y ¡¡¡como hablo por telefono!!! Y para cerrar con broche de oro es puras muecas como ¡¡¡YO!!! Es precioso ver un poco de nosotros en nuestros hijos y que ellos nos hagan acordar lo importante que es ¡¡siempre estar conectados con nuestro niño interno!! Tracy – El diario de mami



Mi mamá dice que de chiquita era súper obediente y madura. Era una lorita recontra conversadora y preguntona. Todo quería saber, todo preguntaba una y otra vez. En eso era como mi hijo mayor: todo preguntaba ¿por qué? Era inquieta y curiosa pero, obedecía. Comía todo, jugaba con todo y me entretenía sola. Dormí de corrido desde las 6 semanas, dejé el pañal al año... En fin, una maravilla. Pero, dice mi mamá que todo cambió con la adolescencia pero, ese es ya tema para otro post- Milagros – Neuromamá


Cuando yo era niña (o sea ayer) era buena pero una coqueta a más no poder. Salía en todas las actuaciones del cole y me encantaba estar en todas. Hacía mis tareas del cole solita, pero no era la más chancona ni vaga tampoco. Desde los 3 años he sido fiel a mi pañuelo de marinera y de enero a diciembre me veían en el mar de Huanchaco, de pareo en pareo con las amigas de mi mamá, de mi hermano o mis tíos. Era la chibolita pícara y dulce de todos los grupos. Teatrera y celosa como hasta ahora, desde chiquita amante de la música peruana y usando todos los peines de mi mamá como micrófono para subir a su cómoda y cantar las canciones de Thalia. Las cosas han ido cambiando (aunque no mucho) pero todos los que me conocen me dicen que sigo teniendo mi chibola interior y espero siempre sea así... Milagros - Legalmente mamá


Recuerdo que me encantaba jugar en la calle con los niños del barrio. Jugábamos kiwi, yaxes, liga, voley, béisbol (con un palo de madera y una pelota de tenis), policías y ladrones, lingo, escondidas, matagente, chapadas, encantados, patinar skate, montar bici y la lista podría seguir. Tengo un montón de marcas por todo el cuerpo de la cantidad de veces que me caía y hacía heridas; la más grave, creo, fue cuando una vez, mi hermano me estaba llevando en la bicicleta, y mi pasador se enganchó en los rayos de la llanta y me jaló el pie, me caí al suelo y grité como loca, resultó que me había abierto desde la base de los dedos hasta casi el tobillo. Hasta ahora tengo la cicatriz. En el colegio era súper responsable, siempre hacía mis tareas y sacaba buenas notas. En la foto salgo con mi hermano mayor. Andrea – Mamá quiero leche


De niña era bastante tranquila, obediente, educada, cero berrinches. ¡Casi casi un ángel! Diametralmente opuesta a Anto, ella es traviesa, habladora, súper cariñosa, confianzuda, ama ser el centro de atención. Dice mi mamá que yo también era coqueta y me encantaba usar vestidos pero Antonella... ella está en otro nivel. Yo era (soy) súper especial con el tema de la comida, por suerte en eso Anto no es tan complicada como yo lo era (¡Gracias a Dios! Porque sinceramente pensé que iba a pagar todas las que le había hecho a mi abue con ella). Me encantaba bailar y cantar y lo hacía todo el día, la diferencia con Anto es que si yo sentía que alguien venía me callaba porque me daba roche que me vean, a Anto le da igual y sigue en lo suyo. A pesar que no me gusta llamar la atención siempre me encantó el rollo artístico, si tenía que salir bailando sola en las actuaciones del colegio, lo hacía sin problema con tal de bailar. Hasta me alucinaba coreógrafa ja, ja, ja. Creo que además de ser súper educadas, eso es lo único que Anto y yo tenemos en común, de hecho ahora bailamos solas y yo sigo igual, si alguien viene me siento y me pongo a hacer otra cosa pero ella sigue bailando.
Ya en secundaria la cosa fue cambiando un poco/bastante pero ya es otra historia. Melina – Mamá, yo?

Mi niñez fue increíble, me la pasaba jugando en mi triciclo o mi titi rojo, tomando agua de manguera, saltando la liga, jugando yaxes, bailando con Nubeluz, correteando en la calle y al lado de mi fiel Quintrix, un pastor alemán que me cuidaba como su cachorrito, mi mamá me cuenta que siempre fui una niña muy obediente, amorosa, nunca hacía berrinches como mis #MellizosLopez "son otras generaciones hijita" me dice, ja, ja me caracterizaba por siempre pedir y dar amor (mis mellis son iguales mega amorosos), la endulzaba con mis cartitas de amor desde los 5 años ¿pueden creer aún recuerdo? Recuerdo que escribirlas y hacerlas para mamá era lo más hermoso y amoroso del mundo. Practicaba la gimnasia artística (hasta hoy) amaba que mi mamá me haga la ropa igual a mis muñecas, me encantaba ser libre en el parque y jugar en la calle o patio con los caracoles, amaba las aventuras con mis papás y todas las historias en los miles de campamentos que hicimos en "La ensenada", uno de mis juegos favoritos era jugar a "La Radio" con mi primo, producíamos y creábamos nuestros programas para grabarlos en cassettes y luego hacerlos escuchar a toda nuestra familia que aplaudía y reía de nuestras ocurrencias. Mis peores travesuras: andar sin zapatos (amaba andar descalza) para salir al jardín a buscar caracoles y meter el sueldo de mi mamá en mi chancho, ja, ja no sabía que tan importante era, ese día aprendí. Yazmin – Papis Por Primera Vez


De niña era muy tranquila, muy tímida, celosilla, bastante estudiosa, me gustaba sacar diplomas. Desde pequeña era consciente del esfuerzo de mis padres para darme todo lo que necesitaba. Jugaba con las cosas más simples que habían como cartones, telas viejas, para hacer una tienda de campaña con mis primos. Con poco era feliz. No pedía nada, salvo en Navidad alguna muñeca. Me encantaba jugar en la calle con mis primos, en la época de los apagones. Cindy – Con sentido de mamá



De niña era traviesa y me encantaba bailar según cuenta mi mamá, la preferida de la época era “Sopa de Caracol”,  siempre andaba buscando con que jugar y si no encontraba me metía a la cocina y sacaba lo encontrara en la alacena como arroz, alverjita y según yo armaba pociones mágicas o rebuscaba los cajones de mi Nonna para buscar tesoros. Me encantó el teatro, las barbies, dibujar y estar metida en la cama de mis papás (Hasta ahora lo hago cuando llego a visitarlos) siempre con ellos. Mis mejores amigos fueron mis hermanos y ¡andábamos metidos en problemas por las travesuras que hacíamos! Mi hijo es muy parecido a mí, es amoroso, le gusta actuar, ser el centro de atención y como es de esperarse le gusta preparar pociones mágicas ¡con lo que encuentre! ¡Es mi mini me! Kiara - Mamá Espacial



¡Comparte con nosotras tu historia de niñez! Recuerda todos esos lindos momentos y ¡encuentra los parecidos entre tus pequeños y tú!