Confesiones del segundo embarazo



La primera que les quiero confesar es que me olvido constantemente que estoy embarazada ja, ja, ja. ¿De locos, verdad?

Y es que no se realmente porqué. Mi día a día me absorbe y yo continúo haciendo lo mismo (exactamente lo mismo) que hacía antes de estar embarazada y cuando llego al final del día MUERTA, realmente SIN UNA GOTA DE ENERGÍA... me doy cuenta (por mi esposo) que es porque estoy embarazada. 

La segunda confesión es que me da pena mi piojit@ que no tenga esa misma atención que le daba a Iker cuando estaba en la panza. Hasta me acuerdo de este post que escribí sobre la importancia de conversarle a la barriga... 

Me siento culpable cuando me acuerdo que está ahí dentro mío y que no le he hablado o no le he preguntado cómo está. Pero me consuelo cuando pienso que está escuchando a su hermano y a nosotros hablando todo el día y jugando.

¿Es una experiencia distinta, no? Ahora a este segundo bebé le toca escucharnos a todos en nuestro día a día, quizás es mas entretenido... no lo sé. 

La tercera mmm ¿cuál es la tercera? ah si..  que me siento muy loca por haber decidido tener otro bebé. Siento que fue una decisión netamente pensada con el corazón y cero pensada con el cerebro ja, ja, ja.

¿Es tan loco decidir tener otro hijo cuando tu hijo mayor ya está mas independiente y por fin estás empezando a tener vida después de esa vida de madre full time?

Pues sí... síme parece una locura completa pero una locura llena de amor y de ilusión que finalmente termina siendo algo hermoso no solo para mí, sino para Iker, quien tendrá a un herman@ toda su vida.  

Mi cuarta confesión es que siento que en el segundo embarazo no existe ese BRILLO de embarazada. Ese brillo que te hace ver hermosa y fantástica... ja, ja, ja yo siento que me veo cansada, con cara de zombie, con ojeras (más de las que tengo) y con el pelo amarrado sin poder lucirlo como cuando esperaba a Iker. 

Me acuerdo que cuando estaba embarazada de Iker, todos me decían "qué linda te ves", "tu pelo está hermoso", "tu piel está brillando", "estás regia" jajaja ... pero esta segunda vez, pues nadie me ha dicho lo bien que me veo (por algo será) jajaja.
Yo solo me río porque al fin y al cabo, ya soy madre, madre de un niño de 2 años y medio (ósea un locón suelto) y encima esperando un segundo bebé. 

Mi quinta confesión es que a veces me muero de hambre pero priorizo darle de comer a Iker, prepararle todo y asegurarme de que lo coma bien y luego... después de mil años, yo como algo. Antes, pensaba bien mis comidas. Sigo alimentándome bien pero como les digo, no es mi PRIORIDAD alimentarme a mi "primero" porque ahora tengo a Iker... ¿Les ha pasado igual? 

¡Después de confesarlo todo, me siento mejor!
Este segundo embarazo es tan nuevo para mi como fue el primero.
Y me doy cuenta que no debo compararlo porque cada uno es tan diferente como la personita que va a nacer.
Los dos van a tener sus propias experiencias y así también yo con ellos desde el embarazo hasta toda la crianza.

 ¡Que viva el segundo embarazo!

Que viva con todas sus confesiones de una madre primeriza por segunda vez jajaja