TERMÓMETRO DE MAMÁ



Hace algún tiempo le propuse el juego de intercambiar roles a Julieta, ella mamá y yo, su hija. Lo mío nació como una idea de mamá psicóloga. Pensé que sería una buena herramienta para observar cómo ella me veía, cómo elaboraba nuestra relación a sus cortos dos años de edad y a la vez, jugar a algo distinto.

La primera vez que jugamos no duramos ni 30 segundos. Yo solo pedía, pedía y lloraba, imitando una conducta que había ocurrido media hora antes. Luego de que Julieta había intentado de todo para calmarme en su rol de mamá, es decir, hablarme, darme leche imaginaria, darme besos y explicarme más seria, me dijo: ¨Ya. Aholla yo quiello sei la hija, no me gusta sei mamá¨.

Yo me reí y aproveché la ocasión para explicarle como me siento con sus demandas injustificadas. Por algún motivo me sentí inteligente con mi estrategia. 

Ahora, después de ocho meses de este juego, en donde tengo muchas experiencias por contar, pasó lo siguiente:

Julieta avienta como 50 collets pequeños al piso.
Yo: Julieta, ahora tendrás que recoger todo.
Julieta: (Me mira y me dice) Mami,  ¿jugamos a que tú ellas mi hija y yo la mamá?
Yo: (ilusa, atraco) Ya, hijita.
Julieta: ¡Hija, muy mal! Aholla tienes que llecogei todo y oidenai. Ya, vamos, ¡empieza!

Hoy por hoy, este juego no solo me permite observar cómo Julieta va elaborando las obligaciones que le asigno a diario, mi relación con ella, mis ausencias por trabajo, mis descuidos al hablar, mis aciertos al calmarla o mi forma de criarla, sino también, me permite reír un poco y recordar cuánto los subestimamos por ser personitas de menos de un metro.

Cuando veo las fotos que cuelgan las mamás con sus hijas o hijos y les comentan cosas como: ¨Es tu mini me¨, ¨Dos gotas de agua¨, etc., pienso que eso es tan verdad, pero no solo por lo de afuera, sino también por lo de adentro. Los niños son nuestro reflejo, son nuestras enseñanzas.

Es importante, cada cierto tiempo, hacer acciones concretas para vernos desde afuera y así, como una evaluación de desempeño en el trabajo, hacernos una evaluación de desempeño como padres.
  
Hoy ella está enferma y hoy usé dos termómetros, el que mide la temperatura y el que mide a mamá. Nunca dejemos de medir su mundo emocional, aquel que no se puede sanar ni regular con medicina.

Claudia Bisso
https://mamapsicologablog.wordpress.com/
Experiencias como mamá y como psicóloga. Siempre supe ¨en teoría¨ lo que se debe hacer en la crianza, hoy lo cuestiono o resalto lo que sirve y funciona. Mi motivación es poder bajar los conceptos (a veces complejos) de la psicología a través de mi blog, contando cosas que me pasan en el día a día y si eso aporta de alguna manera a crecer junto con las mamis o familias que me siguen, soy feliz.