¿Qué es la Disfunción de Integración Sensorial y cómo sé si mi hijo la padece?


En estos tiempos modernos en lo que todo tienen un diagnóstico, un tratamiento y una “cura” existen condiciones que – algunos de nosotros - no entendemos, no nos “cuadran” o que consideramos de alguna manera “sospechosas”. Tal era el caso para mí con la Disfunción de Integración Sensorial, no llegaba a comprenderla del todo. La descripción de este desorden, así como los diversos “síntomas” que se le atribuían me parecían de lo más imprecisos y etéreos.

Hace 3 años atrás, cuando en el colegio me dijeron que quizá mi hijo mayor podía tener algo “sensorial” que lo afectaba y que recomendaban una evaluación ocupacional-sensorial, dudé. No me la creí. Pensé que simplemente querían ponerle un nombre al comportamiento de un niño que en mi época hubiera sido etiquetado como “la pata de Judas”. Sin embargo, chancona y obediente como soy decidí llevar a mi hijo a evaluar con una terapeuta ocupacional–sensorial, tal como el colegio había recomendado. Su diagnóstico fue revelador: mi hijo tenía una disfunción de integración sensorial que afectaba su sistema propioceptivo (espacio corporal) y vestibular (equilibrio) (WHAT???) Ver post acá.

Este diagnóstico me confundió aún más, o sea, ¿tenemos esos sistemas? Nunca me los habían presentado. Pero, lo cierto es que luego de sentarme varias veces con la terapeuta y luego de leer mucho al respecto, logré “aprehender” lo que significa este desorden, cómo se trabaja y cómo los padres (abuelos, maestros y cuidadores en general) podíamos ayudar a los niños que lo padecen.  

Este diagnóstico hizo posible que ayudáramos a mi hijo (y hablo en plural porque fue un trabajo en equipo: casa, colegio y terapia) tanto así, que luego de poco más de 2 años fue dado de alta (Post acá). Es por eso que escribo este post que espero que ayude a esas madres y padres que están tan confundidos y abrumados como yo lo estuve. Entonces, Neuro por favor, ¿qué es la disfunción de integración sensorial y cómo sé si mi hijo la padece?

Vayamos por partes; la disfunción de integración sensorial (DIS) fue definida inicialmente por la doctora A. Jean Ayres, como una “obstrucción” neurológica que imposibilita a algunas partes del cerebro a recibir e interpretar adecuadamente ciertos estímulos sensoriales (sean auditivos, táctiles, olfativos y/o motrices). Es decir, las personas que padecen este desorden “malinterpretan” la información sensorial que reciben cotidianamente y, por tanto, sus respuestas motrices (movimientos) y conductuales (comportamiento) suelen ser exageradas.

Los niños con este desorden suelen sentirse abrumados por la información sensorial que reciben a diario; buscan ciertas experiencias sensoriales, así como evitan otras. Por ejemplo, pueden ser hipersensibles a la textura de la ropa, odian algunos materiales, etiquetas y similares, no toleran el corte de uñas o de pelo, algunos olores o el contacto físico (abrazos, roces, besos, toques). En ocasiones, la DIS puede afectar los músculos y las articulaciones lo cual afecta el desarrollo de habilidades motoras, la postura y el equilibrio corporal del niño.

¿Cómo sé si mi hijo la padece? La única manera de saber si tu hijo padece de este desorden es hacerle una evaluación. No hay otra manera. Y esto es muy importante porque sin un diagnóstico correcto NO lo podrás ayudar. Las únicas personas capacitadas para dar un diagnóstico y hacer una terapia para niños con Disfunción de Integración Sensorial son los terapeutas especializados en ocupacional-sensorial, así como lo leen: ocupacional-sensorial.

No son los psicólogos, ni los terapeutas físicos, ni los terapeutas ocupacionales, sólo un terapeuta ocupacional-sensorial. Esto es importante, porque más de una vez me han escrito al blog mamás sumamente preocupadas porque la profesora del salón, o la psicóloga del nido o algún terapeuta físico bien intencionado les ha dicho que su hijo padece de este desorden. Estos profesionales no pueden dar este diagnóstico.

Creo que mi hijo puede tener DIS o en su centro educativo me han dicho que puede tenerlo. ¿Qué hago? Llévalo a evaluar. Mientras antes, mejor. La DIS es una condición que está muy relacionada con la maduración orgánica de los niños, es decir, con su madurez y desarrollo natural. Sólo se puede tratar hasta cierta edad y el desarrollo natural de los niños influye en su mejora.

Si tienen más dudas o preguntas sobre la disfunción de integración sensorial les recomiendo las webs de abajo, y no se preocupen si su hijo tiene este desorden, con una adecuada intervención, paciencia y mucho, mucho amor saldrá adelante. El mío lo hizo. 

https://www.sensorysmarts.com/spanish-handout.html