Mi pequeño “Hulk”

La impulsividad de mi pequeño “Hulk” llega a ser en muchas ocasiones un freno a las salidas sociales o a ciertas actividades en las que como mamá presiento que podría pasar un cuadro de impulsividad.

Desde pequeñito #LittleF demostró mucho carácter para todo, se enojaba cuando perdía un juego y no solo es enojarse si no, llegar a un extremo que podía tumbarse la casa, cual lobo del cuento, tenía y tiene mal control de la frustración pero claro hasta ese entonces no tenía ni idea de lo que era o podría ser un TDA (Trastorno Déficit de Atención).  Me sentía súper mal conmigo misma, pensaba que era mi culpa, creía que estaba haciendo mal las cosas y cuando cambiaba de estrategia – según yo- todo terminaba peor.  Lloraba y lloraba cada vez que terminaba el día, cansada y mortificada. Hasta que entendí que no era yo, tal vez era su forma de manifestar su molestia por algo y no sabía cómo enfrentar todo ese rollo de sentimientos que ya se hacían consecutivos.

Cuando ingreso al colegio “de los grandes” como dice él, descubrimos que era TDA luego de varias pruebas  y que esto traía impulsividad, entendí miles de cosas, a buscar opciones de cómo controlarlo y descifrar el porqué de sus reacciones, las terapias y la ayuda de las terapistas eran y son fundamentales. La verdad es que no es nada sencillo pero tengo una pequeña lista de cómo identificar un niño con cuadros de impulsividad.
  • Actúa sin pensar
  • Se muestra impaciente
  • Pierde con facilidad la paciencia
  • Destroza sus cosas o vuelan por los aires y las de otros (en casos extremos)
  • No sabe perder y se pelea por cualquier cosa
  • Tiene  mal humor o irritabilidad (cuando algo no le sale como quiere)
  • No sabe perder y se pelea por cualquier cosa
  • Habla en momentos poco oportunos o responde precipitadamente a preguntas que todavía no se han acabado de formular
  • Interrumpe en juegos y explicaciones
  • Interrumpe a los demás 

Si tienes más de un “check” en esta lista básica pues podrías estar frente a un pequeño Hulk.
La impulsividad es, por lo general, un síntoma de una condición con base cerebral, como el TDAH.
Algunos de los consejos que puedo brindar a base de mi experiencia son:

  • Infórmate lo más que puedas. Entender las conductas impulsivas de tu hijo te ayudará a  encontrar la ayuda que necesita. Además, te  ayudará a recordar y entender que tu hijo no está actuando así a propósito.
  • Señala cuáles son las conductas no deseadas. Tu hijo podría no darse cuenta    de que es impulsivo. Con calma, señale estas conductas en privado para ayudarle a “verlas”, inclusive después que han pasado. Con el tiempo, él será capaz de reconocerlas y tal vez darse cuenta antes que ocurran. La comunicación es básica.
  • Felicita a tu hijo. La mayoría de los niños con poco control de sus impulsos, en realidad quisieran portarse bien. Por eso, felicita  a tu hijo cuando él sea capaz de manejar sus impulsos. Conversa con él acerca de cómo se siente y cómo sus conductas afectan a las otras personas.
  • Conéctate con otras familias. La impulsividad es un síntoma fundamental del TDAH, la condición cerebral más común en la infancia. Esto quiere decir que hay una gran cantidad de familias que están lidiando con esta condición. Sin embargo, sin importar qué es lo que está causando los problemas de tu hijo, no estás solo.
Y siempre recuerda que….
La conducta impulsiva no es el resultado de mala crianza. Por lo general, es causada por una condición cerebral.

El TDAH es la condición más común en la infancia, asociada con la conducta impulsiva. Trabajar con los profesionales hará que tengas respuestas que puedan ayudarte a crear un plan para manejar los síntomas de su hijo y aprovechas sus puntos fuertes.
Muchísima paciencia buen humor y sobre todo ¡MUCHO AMOR!

Kiara Cavallini
http://mamaespacial.wixsite.com/misitio

“Soy Ki, una mamá full time; fotógrafa de profesión que ama las manualidades y el buen café. Tengo un peque de 8 años, diagnosticado con TDA e impulsividad. Mi blog fue creado para concientizar sobre TDAH, contar nuestras experiencias y lucha diaria