Tener nana no me hace “mala madre”



O, más bien dicho, no a avergonzar a quienes tienen nana.

Hace unas semanas atrás estuve en una comida. Todo iba bien, todo fluía con naturalidad hasta que una de las comensales (embarazada de su 3er hijo) comentaba que no sabía muy bien cómo organizarse con el 3ero que estaba por llegar pronto, pues ya con dos hijos con actividades y agenda propia quizá tendría que contratar ayuda y ella no tenía nana y – según sus propias palabras – nunca había tenido una.

La verdad que hasta ahí todo ok conmigo. Entiendo que, en el círculo social en el que me muevo,  hay mujeres que se sienten superiores por no contratar nanas para el cuidado de sus hijos. Y me parece válido. El problema surgió cuando un amigo le dijo que ahora con el 3ero, sí debería contratar una nana. A lo que ella, contestó: “o sea, ayuda, voy a contratar, pero yo no soy cómo ellas (refiriéndose a una súper amiga mía y a mí que estábamos al frente) que tienen una nana para cada hijo”.

Comprenderán que casi me la como viva, no sólo porque NO es cierto sino, y sobre todo, por el tono peyorativo con el que lo dijo. Como dije líneas arriba, todo bien con aquellas que se sienten superiores por no tener nana, pero tampoco es para desmerecer a las que sí tenemos y lo aceptamos. Porque lo cierto es que, todas aquellas que dicen no tener nana y se rasgan las vestiduras diciendo que no la tienen, siempre, siempre cuentan con ayuda que al final del día funge como tal.

Y por fin, seamos honestas.  Criar a más de un hijo (menor de 5 años) sola, sin ayuda es misión imposible. Y muy probablemente, si no tienes nana tienes a tu mamá viviendo con uds., o tu abuela (si es joven) o suegra o quizá una hermana, prima, tía, o sobrina que te ayuda. Y no me refiero a que las ayude con las labores domésticas de casa, si no a que las ayuda con los niños. Ya sea, mirándolos mientras Uds. salen o apoyándolas en el día a día.

O quizá, en su caso, ni su mamá, ni nadie de su familia vive con Uds. Pero, al igual que mi prima cuentan con un súper apoyo familiar. Mis tíos (sobre todo mi tía) iban religiosamente 2 veces a la semana a cuidar a mi sobrina mientras mi prima trabajaba, y cuando ella necesitaba salir ya sea por trabajo o placer, ahí estaban. Lo mismo, una buena amiga. Los fines de semana sus suegros se mudan a su casa.  

Y esto no está mal. No está mal necesitar ayuda y/o tenerla. Y que bendición que tu familia te ayude. Lo que está mal, es avergonzar o intentar hacer sentir mal a quien tiene ayuda. Ya lo escribió Kristin en su blog (mami-s-cool) hace un tiempo atrás, tener nana no te hace menos madre y no tenerla tampoco te hace una mamá superior. Para nada. Te hace más ocupada, sí y con menos disponibilidad de tiempo, también. Pero, definitivamente no mejor.


Personalmente, gracias a mis nanas es que yo puedo hacer todo lo que hago. Gracias a ellas puedo dedicarle tiempo a este blog, practicar deporte, asistir a reuniones y pasar tiempo con mi marido y hasta, ¡¡pude escribir un libro!! (clic acá). Todo lo cual me hace la mujer plena y feliz que, hoy por hoy soy. Tener nana me ayuda a ser una mejor mamá, una mamá más tranquila, más descansada que pasa tiempo con sus hijos por vocación y no por obligación. Y no hay nada de eso, por lo que me puedan hacer sentir mal.