Las amigas que la maternidad me quitó (y me regaló)




"Amigas para siempre" ¿cuántas veces hemos dicho eso cuando en el colegio vivíamos en una etapa que era de colores?
Yo lo he dicho.

Tras el embarazo sé que hay amistades que no duran para siempre. Y creo que en general conforme las personas vamos creciendo, la vida nos ayuda a elegir a quienes tenemos cerca y a quienes no.
Tuve a Gabriel en una edad en la que tus amigas definitivamente están en otro ritmo diferente al tuyo y hablar de crianza y pañales no está en sus jueves de patas.

La maternidad, con todo lo que involucra, te hace reconocer amistades y reafirman vínculos increíbles. A mí me hizo descubrir y conectarme con personas increíbles que hoy no podría pensarlas fuera de mi vida.

Reafirmé amigas de la época del colegio, que las cuento con los dedos de la mano, pero que son esa combinación de esos recuerdos lindos y graciosos con un "estoy aquí para ti", estando en otro ritmo diferente al mío. Una de ellas es la madrina de mi hijo.

Compartí el salón del nido de Gabriel con amigas increíbles que me enseñan tanto, las que primero nuestros hijos formaron su pandilla, y ahora nosotras formamos un clan.

Hice comunidad con profesionales que les apasiona tanto la maternidad como lo que hacemos. Ellas hicieron que me deje de asustar y entendí que no soy la única que sus hijos la vuelven loca de la cabeza, y de amor. Que la palabra perfección es imposible en esto de ser padres.

Conocí amigas igual que yo. Que van al pediatra con mil preguntas, que tiene sobrecarga laboral, que quieren ahorcar a sus parejas a veces, que quieren crecer como profesional y a la vez darle más tiempo a sus hijos. Me conecté con amigas que se dividen en cuatro partes para hacer todo y que a veces se encierran en el baño para llorar.

Me di cuenta de una cosa más que me regaló Gabriel con su llegada: la verdadera amistad. La complicidad, el temor compartido, el acompañamiento, la gratitud.

Ser mamá, sea la edad que tengas, te enseña y te demuestra lo lindo que es la amistad que esta vez sí puede "ser para siempre"