Chupón a los 19 meses #WHAT



Desde que me hice mami, he ido entendiendo que esto de ser padre es como un juego de rol en donde debemos ir resolviendo acertijos y ganando batallas con las armas que se nos dan. También tiene un poco de azar, como esta historia del #benditochupón.

Hija querida, ¡¿qué onda?! Cuando eras una bebita en brazos y no sabíamos consolarte, nunca quisiste aceptar ese objeto extraño y plástico que en nada se parecía a tu preciada teta. ¡Qué ofensa! Papa y Mama lo aceptaron con algo de alivio: al menos no será un problema dejarlo. ¡Ilusos! A ver si hubiésemos imaginado que un día a tus casi 20 meses, al recogerte de la guardería, te encontraríamos con el chupón pegado a la boca. Y digo pegado, porque sacártelo es imposible.

Yo sé, yo sé. Te ves a-do-ra-ble, mi bebita hermosa… pero ese no es el punto. No puedo evitar recurrir a google por un tema del que no me había tenido que preocupar y encontrarme con mamás que satanizan el chupón, las que recomiendan que a los 6 meses deberían dejarlo, o las que andan preocupadas porque su hijo no lo deja a los 2 años.

Ni modo (respira, Mu). Nos lo tomaremos con calma. Quizá sean esos caninos que andan taladrando tus encías o es solo “una fase más”. Vamos una semana de chupón y parece haberse convertido en tu compinche, ¿quién soy yo para despojarte de tu compinche? Pero eso sí, nada de gemiditos y llantos. Chupón, please*, mamá. PLEASE.


A-DO-RA-BLE
*Y es que estamos empezando con “please” porque es más fácil que “por favor” y definitivamente más fácil que “alstublieft”.