Cuando vendran



Dicen que existe una canción para un estado de ánimo o un momento de nuestra vida. Hoy, después de mucho tiempo escuchaba uno de mis grupos favoritos de mi época escolar “La Renga”, una banda argentina de rock que conocí hace mucho tiempo y tienen una canción “cuando vendrán” que aplica exactamente para este momento.

Al escucharla me hizo reflexionar sobre lo que estamos pasando en el país. “cuando el mundo no tiene respuesta /o se vuelve incomprensible/ recuerda que un guerrero / toma todo como un desafío”.
Hay que tener en cuenta que el tema de los huaicos y las inundaciones van a pasar, hay que ser pacientes y como escuchaba ayer en la radio previo al partido, hay que tener aguante, saber aguantar, esperar, para luego salir con todo a revertir la situación. Pero para eso, mientras se está aguantando, los que no hemos sido golpeados, debemos apoyar, soportar a los que están luchando por sus cosas, por sus familias, por sus vidas y no desampararlos.

Una vez que pase todo, saber esperar y ser pacientes porque la reactivación de los lugares afectados, que son muchos, no va a ser inmediata ni en simultáneo. Y no debemos esperar a que “alguien haga algo por nosotros” sino que empujar nosotros mismos a hacer las cosas y hacernos cargo, apretar los dientes, dejar la última gota de sudor y energía para poder revertir la situación.

En el pasado terremoto de Pisco yo fui voluntario en Lima pero tuve la oportunidad de ir a Pisco a entregar donaciones a los pocos días que todo se destruyó y me pude dar cuenta que es muy fácil echar la culpa sin saber lo que está pasando. Vi personas que trataban de limpiar lo que quedaba de sus casas, reordenar y tratar de construir algo, vi otras que se acercaban a pedir cosas al bus donde yo iba y otras sentadas en lo que quedaba de sus casas esperando… esperaban algo, es decir, no hacían nada o conversaban con los amigos. Ha pasado el tiempo y el pueblo sigue así.

Yo creo que la persona es responsable de su presente y futuro, si bien seguiremos apoyando y ayudando mientras se necesite, cuando esto pase, se debe ver realmente de que estamos hechos los peruanos para salir adelante, resurgir de los escombros, salir de un mar de lodo y maderas como Evangelina Chamorro o ayudar en una tabla de surf como el chico del unicornio.

Otra de las cosas que he aprendido de esto es que nadie tiene la vida comprada por eso les recomiendo algo que yo hago y que cuando me casé, Grace se sorprendió de que lo haga, pero sobretodo de mi fundamento.

DESPÍDANSE todos los días al salir de su casa, dense un beso, despídanse de sus hijos, así vayan al trabajo, al mercado, al cine o a la tienda de la esquina, así estén molestos, peleados o no se hablen.

La razón: no saben si van a regresar a casa.