Mi hijo es de otro color



Tengo 2 hijos. Al primero, lo apodamos el Ratón. El segundo iba a ser el Ratón II, pero cuando nació era pelirrojo, así que lo apodamos el Cuy. Así que son mis roedores, mi Ratón y mi Cuy.

Yo, mi esposo y el Ratón tenemos pelo marrón. Algunos primos en mi familia son rubios, algunos pelirrojos. A veces la gente nos mira y me pregunta (con desconfianza) "¡Pelirrojo! ¿A quién salió?". Me dan ganas de decirles "A mí pues, yo soy su mamá". Y luego me siento en la obligación de explicar que hay personas rubias y pelirrojas en mi familia.

Mis 2 hijos son diferentes. El Ratón tiene rulos hermosos, el pelo del Cuy brilla en el sol. El Ratón hace preguntas inteligentísimas, el Cuy se ríe de todo. A medida que crecen me tienen embobada con las cosas que hacen, lo que aprenden, las conclusiones que sacan. 


Les quiero dejar un consejo: cuando miren a un niño con sus papás, en vez de fijarse en lo físico, miren otros atributos: sus ganas de descubrir el mundo, cuando comparte con sus amigos, cuando le da la mano a otro niño, el brillo de sus ojos cuando juega. 

Es lindo cuando miran a mi Ratón y me dicen "asu qué lindas ¡sus pestañotas!", pero más me gusta cuando me dicen "El Ratón es un buen amigo, Josefina lloró hoy y él fue y la abrazó". No hay punto de comparación, y creo que ellos están escuchando TODO y se dan cuenta también, porque esos comentarios dicen muchísimo más de ellos. 

¿Ustedes qué piensan?