Le digo o no le digo



Hoy día me pasó algo muy curioso y aquí les cuento:

Una amiga dio a luz hace 1 semana exactamente. Su bebé cumple hoy día su primera semanita de estar ¡aquí! qué lindo, ¿no? estuvimos hablando por mensajes para saber cómo estaba ella, la bebé, el esposo, la cesárea y todo en realidad. Porque como ustedes saben; los primeros días, las primeras semanas ¡¡¡son de locos!!! tu rutina se pone de cabeza, tu cuerpo está cansadísimo, tus emociones están a mil por hora. Todo, absolutamente todo, es un remolino de sentimientos. 

Bueno la historia va por el lado en el que me cuenta ALGO que hace en mí, querer aconsejarla y decirle "lo que tiene (o debería) que hacer" para que ESO funcione. ¡¡¡PERO!!! cuando eso me pasó por la mente, me di cuenta de lo mucho que las mamás odiamos que nos digan lo que tenemos que hacer.

A nosotras nos gusta explorar nuestros caminos y poder decir qué nos funcionó y que no nos funcionó. Muchas veces los muchos consejos que nos caen del cielo no son tan bienvenidos porque en realidad no los queremos y tampoco los pedimos. Entonces, decidí no decirle nada y solo escuchar lo que me contaba y darle un comentario de amiga y nada mas. 

Me quedé con las palabras en la garganta y en la punta de los dedos. Me moría de ganas de poderle decir cómo haciendo algo distinto podría mejorar eso que me estaba contando pero también me sentí tranquila de no ser la mamá que todo lo sabe y que te dice cómo lo debes hacer.

Porque admito que a mi no me gusta que venga otra mamá y me diga: "pero así no se hace. Intenta de esta forma y vas a ver como Iker se pone mejor o bla bla bla...." Me gusta a mí hacerlo a mi manera porque yo conozco a mi bebé... entonces decidí respetar lo que mi amiga estaba haciendo. 

Ahora, la pregunta es: ¿Debí decirle lo que pensaba o estuvo bien que me quedara callada? 

Pues hasta ahora no lo sé... me he quedado pensando en eso y por eso estoy escribiendo este post.

Resulta que el tema en cuestión era sobre la lactancia: Un tema del cual yo he leído e investigado bastante porque me encanta y porque siempre quise tener una lactancia exitosa con Iker y creo que lo he logrado.
Lo he logrado a pesar de los altibajos (bastantes).

Hoy en día Iker sigue tomando mi leche y los dos nos sentimos 100% bien con cómo lo hacemos.

Entonces... es ahí que yo tenía todas las palabras, consejos, tips, orientación, experiencia, etc. todo para decirle a mi amiga cómo podría ser que le pueda ayudar. ¿Ahora me entienden?
PERO (siempre está el famoso pero) no quería caer de pesada. "Ya empezó a contar lo que ella hizo... que pesada. Qué aburrido... no me interesa."  No quería que pensara eso de mi; así que, decidí no decirle nada. PERO me siento un poco mal porque quizás si la hubiera ayudado y a lo mejor ahorita estaría con mas información que la ayude a tomar una mejor decisión. PERO... no le dije nada. 

¿Qué hubieran hecho ustedes? o ¿Les gustaría que una amiga que ha pasado por eso, les pudiera contar su experiencia y ayudarlas? 

Lo que se me ocurre es volver a preguntarle, quizás una semana más y ahí poder decirle algo que pueda ayudarla y sino, por lo menos traté.

Creo que tampoco está mal que tengas las intenciones de ayudar y sino no es bienvenido; bueno... al menos lo compartiste. Peor es guardarlo.

Porque ahora si me siento como alguien que quizás tenía la llave para solucionar algo y nunca la mostró y todo salió peor.


Entonces, como conclusión a esto (sabiendo que a nosotras, las mamás, no nos gusta que nos digan qué hacer) lo mejor es preguntarles si quieren escuchar nuestra experiencia porque hemos pasado por algo muy similar y que quizás eso las ayude.