La ilusión del hermanito



Cada día siento que Iker es más consciente de que va a tener un hermanito.

Al comienzo no sabía la palabra hermano porque casi siempre nos referimos a él como bebé, pero ahora veo en sus ojitos que sabe a qué nos referimos cada vez que decimos esa palabra.

Siempre le contamos a Iker que él también estuvo en la barriga. Y a veces, por voluntad propia, Iker me levanta el polo y saluda al bebé... lo hace muy rápido porque creo que le da roche y luego me dice: todavía no crece... ¡¡¡faltan 3 min para que salga!!!

Cuando lo escucho hablar así... se que estamos haciendo las cosas bien. 
Bien porque Iker está creando un vínculo con su hermano por iniciativa propia. Y eso es algo de lo que estoy muy orgullosa. Y también porque significa que estoy haciendo bien mi trabajo como madre y mediadora para el futuro... jajaja.


Desde que pensaba en tener un segundo hijo he tenido muy claro que no quiero crear celos con diferencias ni siquiera desde el embarazo. Porque aunque uno no lo crea... el embarazo ya es un cambio en la familia: Mamá ahora no puede hacer TODO lo que hacía porque ahora tiene un bebé... y eso puede afectar al hermano mayor en que ese bebé esta quitando a mamá de la escena en ciertas actividades.

Entonces, tener muy claro lo de los celos me está ayudando a manejar desde ahora correctamente todas las situaciones con Iker. Lo cual no dice que esté 100% preparada para cuando llegue el hermanito jaja, peor al menos voy haciéndome una idea de cómo hablarle a Iker y sobretodo, de cómo hacerlo participar en las actividades de su hermano.

Por ahora, siempre le cuento cómo va a ser cuando nazca el bebé. Le cuento que vamos a necesitar su ayuda mucho con los pañales, con el baño, etc. Y siempre le pregunto si él va a querer enseñarle a caminar, si le va a enseñar a cantar (a Iker le encanta cantar) y cosas así. A veces no me hace caso y a veces me dice: le voy a enseñar a hacer cocodrilos con las plastilina. Y la verdad es que escuchar eso… para mi ya lo es todo.

Madre orgullosa siempre y en todo momento. Pero mas que eso, lo que quiero decirles es que debemos tomar el segundo embarazo como un tiempo para prepararnos, todos, con el tema de la llegada de un integrante más a la familia. Nos va afectar a todos positivamente y negativamente. Nos va afectar y nos va a cambiar MUCHO y necesitamos estar mentalmente preparados todos para asumir este nuevo reto y enseñarle al hermano mayor, en este caso a Iker, cómo manejar la nueva situación que se nos viene dentro de poco.


Y recordar que finalmente somos nosotros los padres y que nuestros dos hijos nos van a necesitar; y siempre tener en cuenta que para el mayor, la llegada de un hermanito es difícil de procesar y aceptar y toma tiempo. Entonces debemos respetar todo ese proceso adaptativo y apoyarlo en todo el camino.