Y soñamos…



Gabriel murió a los 4 años, se como era el a los 4 años, podía ver en lo que se había convertido. En este hombrecito fuerte, decidido, gracioso, amoroso, muy amoroso, devorador de pizza...se que lo que era con 4 años y me cuesta imaginarlo más grande.
Me cuesta imaginármelo de 11 años, de 16, de 25, de 35... ¿Cómo hubiese sido? ¿De qué tamaño seria? ¿Dé que tamaño estaría ahorita? ¿Cómo sería su pelo? ¿Seguiría del mismo color? ¿Seguiría tan lacio? ¿Sus rasgos? ¿Su voz?

Este 9 de marzo cumpliría 11 años...  me cuesta saber como seria, de que tamaño estaría.

El viernes pasado fui a pasar el día a la casa de playa de una amiga, entre las personas que estaban ahí había una persona que tiene 3 hijos y uno de sus hijos es exactamente de la edad de Gabriel, es mas iba a estar en su promoción...cada vez que veo a este niño se me encoge un poco el corazón. 

Es como que con él puedo saber más o menos como estaría Gabriel. 

Lo miraba a lo lejos y pensaba: así más o menos estaría Gabriel, más o menos de ese tamaño... ¡wow que grande! si era tan pequeñito.

Hay una edad en la que dejas de crecer, en la que ya sabes más o menos como vas a ser...para los que hemos perdido un niño pequeño al cual no tuvimos la bendición de verlo crecer, el imaginarnos como seria se vuelve como un sueño y cada vez que vemos un niño que sería mas o menos de la edad de nuestros hijos nos quedamos mirándolo, quizá con un poco de tristeza, quizá con un poco de nostalgia, quizá con un poco de envidia pero lo miramos y soñamos, soñamos un poco...dicen que soñar no cuesta nada no?

Con amor,