Se aceptan donaciones



Cuando nos enteramos que esperábamos un bebé, muchos familiares se ofrecieron a regalarnos/prestarnos cosas que les habían quedado de sus hijos, como ropa, cuna, coches, sillas de auto, sillas para comer, accesorios, juguetes, etc. Nosotros estuvimos felices de aceptarlos porque de hecho que nos iba a ayudar en ahorrar algo, lo que íbamos a recibir estaba en buen estado y no nos importaba su primer dueño, es decir, nos regalaron cosas de niño y de niña.

Cuando nos enteramos que se nos venía una niña, empezaron a ofrecernos a elegir lo que quisiéramos de un montón de ropa (en realidad era un montón). Grace tiene varios familiares con niños pequeños (niños y niñas) de los cuales Giulia heredó mucha ropa, sillas de carro, coches, silla para comer que hasta ahora usa. Especialmente de los hijos de sus hermanas. Una prima de Giu le lleva 6 meses  y cada semana, la hermana de Grace le daba ropa y zapatos que su hija iba dejando. Mi hermano también nos dio unos juguetes de su hijo con los que a veces Giu juega.

No nos importaba vestir a Giulia de azul ni que tenga un carrito de esos que se empujan con los pies que en realidad es un camión de sus primos mellizos y es feliz jugando con eso. No nos preocupó que lo que nos regalen sea “lindo” o de “un sólo uso” porque sabíamos que los niños crecen muy rápido y necesitan mucha ropa y si cumple su función, como de abrigarla, no hay problema, sobre todo en invierno que durmió con el pijama camuflado azul de osito de sus primos los mellis, que ahora tienen 9 años. No nos preocupó tampoco que el hijo de mi hermano le done una guitarra eléctrica de juguete.

Cuando Giu empezó a usar las “donaciones”, nos dimos cuenta que habíamos recibido mucho y que no iba a usar todo y que lo que usaba lo estaba dejando rápidamente por el crecimiento que tenía, así que decidimos dárselo a quien pensábamos iba a necesitarlo, así que lo juntamos y lo llevé donde un amigo que muy serio me dijo “no gracias, mi hij@ no se pondrá ropa usada”.

Yo me quedé helado porque sabía que sí lo iba a necesitar, pero aun así no lo recibió. Y en vista que no íbamos a usar, decidimos darlo a la iglesia. Pasó el tiempo y me dijo que sí aceptaría los regalos pero yo ya no los tenía.


Como ven, nosotros no teníamos (ni tenemos) problemas con que Giulia utilice cosas usadas y también vamos donando lo que va dejando. De hecho Grace se queda con algunas cosas por si las volvemos a necesitar pero es verdad que cada uno tiene la libertad de elegir. Como este amigo que no recibió, hay otros que prefieren que sus hijos sólo usen  cosas de marcas reconocidas o importadas o que sólo usen ropa de algodón orgánico, no juguetes de plástico sino sólo de madera, etc. En fin, cada uno es libre de decidirlo. Y ustedes, ¿Aceptan donaciones?