Mamá a los 21



Lo mejor que me ha pasado en la vida es convertirme en la mamá de Mia así haya sido “muy joven” cuando llegó. Soy fiel creyente de que no existe una edad correcta para ser mamá, si decidiste que venga antes, después o no lo decidiste pero llegó, está bien. Ser mayor te da más años de experiencia, eso no lo puedo negar pero una mamá primeriza es inexperta a los 20, a los 30 y a los 40 también. Sin importar la edad vas a aprender a ser madre desde el día cero que nace tu hijo.

Más de una vez he visto caras de espanto cuando digo que Mia es mi hija no mi hermanita o recibo comentarios como “pero si eres una bebé, me muero”. Al comienzo debo confesar que me molestaba demasiado, hasta un par de veces mentí y me aumenté la edad para evitarme los comentarios (que podría hacer una lista interminable de estos) pero luego me di cuenta que no por ser menor soy menos mamá que otra. ¡Soy igual! Yo también soy responsable, cuido a mi hija, busco lo mejor para ella y la adoro con locura. El problema no era mío, si no del resto que sentía “lástima”  de que yo no esté “disfrutando de mi edad”. Me costó unos cuantos meses poder ignorar este tipo de comentarios o miraditas pero cuando lo hice comencé a adorar ser una #youngmom y al que no le gusta que se voltee ¿no? Ser mamá joven es increíble y si no me creen les contaré por qué.

  1. Soy casi un redbull con piernas. A mis 23 años y con una hija en plenos terribles dos puedo dar fe de que mi nivel de energía es ideal. Puedo correr, saltar, jugar, nadar y moverme de un lado a otro (considerando mis pocas horas de sueño) sin ningún problema, es más ¡me encanta!
  2. No hace mucho que yo fui una niña también entonces jugar no es un sufrimiento. ¿Princesas de Disney? Puedo dar cátedra. Peinar a las Barbies nunca me va a parecer aburrido y la verdad no me molesta para nada ver dibujos animados. 
  3. Mis planes no se han malogrado como muchos piensan porque ni siquiera tenia un plan definido. Ahora siento que tengo las cosas mucho más claras que antes y ya se que es lo que quiero hacer #graciasMia  
  4. A los 30 cuando todas mis amigas estén correteando a sus hijos y pasando malas noches yo estaré en un spa, regia #Diositotomanota o por lo menos durmiendo de corrido y sin ojeras.  
  5. Yo soy joven por ende los abuelos de Mia también lo son ¿Qué quiere decir eso? ¡Abuelos activos listos para jugar y cuidar a su nieta de vez en cuando!
  6. El tiempo vale oro y yo tengo un montón de tiempo por delante eso significa que disfrutaré a mi hija, a mis nietos y hasta a mis bisnietos.
  7. Mia y yo somos amigas. Eso no significa que la deje hacer lo que quiere, para nada. Le digo que está bien y que no pero al final del día nos divertimos juntas. Es mi compañera para toda la vida. 
  8. Cuando me toque lidiar con una adolescente insoportable voy a tener alrededor de 40 años. Los 40 son los nuevos 20 o sea que seguiré siendo joven y con energía. Eso sí espero que lo de la paciencia venga con los años.
  9. Cuando eres joven te adaptas rápido a los cambios y que mayor cambio que convertirte en mamá. A la semana de haberme convertido en #lamamádeMia ya estaba acostumbradísima a despertarme al alba y a toda la rutina del día, como si lo hubiese hecho toda la vida.
  10. No tengo miedo a equivocarme, porque estoy aprendiendo. #Hakunamatata



Por estas y muchas otras razones es que estoy feliz de ser una mamá joven ¡No lo cambiaría por nada! No es fácil pero ¿de cuando acá la maternidad lo es? Es un reto para todas, tengas la edad que tengas. Estoy segura que mi hija vino con propósitos lindos y en el momento ideal. Dicen que los bebés escogen a sus mamás y Mia sabía que yo estaba lista para ser la suya.