¿Cómo lo sabía mi vieja?


En serio es lindo cuando alguien me dice o me pone por FB "eres una súper mamá" o esa otra frase que me llega directo al corazón "tus hijos se ganaron contigo".

Por más que sé que lo dicen con todo el amor del mundo, y sin ánimo de sonar a “La Rosa de Guadalupe”, yo sé que no es verdad. No es que me autoflagele, pero está claro que no estoy esperando que de pronto me llegue un Oscar o un Grammy a mi jato por mamá del año.

Yo siempre he dicho que mi mamá es la mejor. Y aunque estoy segura que todos dicen lo mismo de sus madres, les juro que en serio mi vieja es otro level.

1) Mi mamá JAMÁS ha salido a comprar pan en pijama.
En mi infancia y hasta hoy, ella no necesita ponerse despertador. Ella no se despereza ni se estira. Se despierta y salta como resorte afuera de la cama. A las 7am ya está vestida, lavada y peinada. Su cama ya está tendida. Mientras yo bostezaba y hacía mi pishi mañanera, ella ya fue a comprar pan, está pasando café, fríe huevos, pone la mesa y licúa jugo natural.

Hoy, en un día de cole normal, le paso una cajita de leche chocolatada y le unto mermelada en pan de molde a mi hijo. Antes he pasado velozmente por el baño y me he lavado los dientes. Felizmente existe el "drive through" en el cole mismo Burger King, le lanzo un beso volado por la ventana y acelero como Schumacher para que las misses no vean mis pantuflas de mono.

2) Mi mamá se viste como mamá.
Veo las fotos de mi mami en mis actuaciones del cole y tiene el peinado perfecto, el vestidito planchado, aretes, el collar de perlas, maquillaje y por supuesto el taco 7. Mientras yo bailaba "reggea calypso" con un solazo espectacular en la Planicie, ella tomaba tranquila sus fotos, sonriendo y sin sudar.

Yo a las actuaciones voy con vestidito playero, slaps y con el pelo recién lavado y mi infaltable look indio mayta, raya al medio y lamida de vaca. Si me acuerdo me pongo aretes. El maquillaje me da alergia. Toda una cover girl.

3) Mi mamá tiene alma de Estrella Amprimo
Sabe zurcir una media, arregla botones, cocina una cena completa desde la entrada hasta el café con el postre, pone la mesa con vajilla fina, copas y todos los cubiertos indicados, sabe dibujar, era la primera de su clase, y le cae bien a todo el mundo.

Cuando yo invito a comer a mi casa, normalmente mi esposo prepara parrilla y yo saco mis lindos platos descartables y mi rollo de papel toalla, porque las servilletas son muy mainstream.

4) Mi mama es precisa y perfecta.
A principio de este año, mi mami se fue a USA a ayudar a mi hermano con el nacimiento de mi sobrina (corrijo... mi hermosa ahijada). Fueron 3 meses sin ella. Tenía internet, pero ella andaba ocupada, las horas eran distintas y la comunicación malaza.

En esa época pasaron varias cosas y tuve que tomar decisiones complejas. Dudaba de todo. No es que le consulte todo, pero si es algo importante, necesito su confirmación para ver si estoy por el camino correcto.
Ella siempre sabe que decir, en el momento correcto. Antes del facebook ella era de las que se acuerda "ah! hoy es 28 cumpleaños de tu tía Ruperta". 
Yo debo aceptar que soy burramente sincera, a veces me falta meterle power al filtro y no ser tan transparente.

5) Mami no se equivoca.
No me acuerdo que alguna vez se haya equivocado en algo. Imposible que lo haya hecho con algo importante.

Te voy a contar de la vez que más he llorado en mi vida.
Una vez llevé a Bruno al pediatra. Me olvidé su cartilla de vacunación y el doc me dijo si ya le había puesto la séxtuple. Le dije que no.
Le pusieron la vacuna un sábado y a la media hora Bruno estaba como atontado, con fiebre y lloraba muy bajito quejándose de dolor. Fuí a revisar la cartilla y me paralicé cuando ví que ya le habían puesto esa vacuna y el primer refuerzo. El segundo refuerzo aun le tocaba en 3 meses más. 
El estaba echado a mi lado medio dormido y con lagrimitas en los ojos. Yo le evitaría cualquier dolor, me tiraría frente a un auto por él, y esta vez era yo la culpable de su sufrimiento. Suena a novelón, pero la angustia, la presión en el pecho, juro que NUNCA en mi vida había llorado tanto.
Mi esposo me calmó y me dijo que llame a Emergencias del seguro y le consulte a cualquier doc que hacer. La doc fue tan comprensiva y amable a pesar que no podía ni hablar por mis sollozos. Gracias a Dios no pasó nada.

Mi mamá me ha dicho ya de adulta que ella se ha equivocado muchas veces, que muchas veces no supo que hacer, como reaccionar, que decir. 

Nunca, NUNCA, lo vi. Creo que es otra de sus geniales formas de ser una gran mamá, diciendo su mentirita blanca que si se equivocó para sacar lo mejor de mí.

Es bravo que otros te señalen por tus aciertos y desaciertos como mamá. He aprendido a bañarme en aceite primor y que me resbale.
Es bastante más bravo cuando tú te das cuenta que te falta mucho por mejorar. Porque si hay algo en lo que NO la quieres cagar, es en ser mamá.
Siempre quiero ser mejor, quiero que mis hijos crean que soy una super mamá, quiero llegar a ser mi mamá.

Y como dijeron en misa... solo somos dueños de hoy, solo estamos seguros a quien podemos abrazar y besar hoy, a quienes podemos decir "te quiero" hoy.


Así que HOY te digo "Gracias, quiero ser como tú, te quiero mamá".