Cómo hacer que nuestros hijos sean más independientes y cooperen en casa


Estaba (medio) terminando mi manzanilla cuando veo pasar a Mateo con su vaso y plato vacíos hacia la cocina. Giré mi cabeza a esa dirección y - con estos ojos que algún día serán banquete de gusanos - VI a mi hijo colocar esas cosas en el lavadero. INCREÍBLE.

Y cuando ya estaba por cantar WE ARE THE CHAMPIONS, lo sigo a su cuarto y SORPRENDEMENTE veo que está teniendo su cama. Casi casi me pongo a llorar. ACASO ES UN SUEÑO, dije. Me froté los ojos. NO, NO ERA UN SUEÑO.

Tanta repetición, por fin dio resultado.

¿Qué hice? ¿Lo grité? No ¿Lo soborné? No ¿Fue esto una broma para Tinelli? No. Simplemente hice una y otra vez lo siguiente:

Hacer una rutina. Hace mucho conté que era enemiga de la rutina en los niños. Bueno, ahora somos mejores amigas del mundo. AMO las rutinas. Pueden leerlo aquí. Estas les dan guía y seguridad a los niños, y a los padres nos permiten organizarnos mejor. En la rutina diaria hay que diseñar planes pequeños de cooperación. Dejárselos indicado para que estos sean parte del día a día.

Indicar a detalle estos planes de cooperación. Luego de trazada la rutina, es bueno delimitar en qué nos ayudarán nuestros hijos según su edad. Comenzar de a pocos e ir introduciendo más quehaceres que los niños pueden hacer. Hay que dejar indicaciones claras para que lo sepan, y en caso, contemos con ayuda en casa, lograr que nuestras indicaciones sean respetadas.

Repetición. Cansa, lo sé. Incluso muchas veces pensé bajar los brazos pero NO. Hay que ser firmes. Así te pongan ojitos de gatito con botas. Así te digan que eres la más mala del mundo. Hay que ser firmes (según sea el caso). La repetición es la clave de toda rutina y en los niños no hay de otra. Aunque se lo digas mil veces, hay que perseverar. Mucha paciencia y buen humor. En serio, MUCHA PACIENCIA.

Ayuda. No niegues ayuda. Quizá en algún determinado momento darle una ayudita. Esto no quiere decir que se lo hagas, sino que lo ayudes. Ejemplo: mamá, límpiame el poto. Mi respuesta es motivarlo a que lo haga solo. Si sigue insistiendo decirle: te corto un poco de papel y tú haces el resto. Me funciona. Lo importante es que traten de hacerlo solos (algunas cosas con supervisión).

Motivación. No quiero decir que si tu hijo hace las cosas bien, debas comprarle el carro de sus sueños. No. La motivación es un abrazo, un beso, un aplauso, un chocheo. Motivar su autoestima y nunca menospreciar lo que hacen. Piensen que al principio lo harán mal, y que quizá después también pero poco a poco lo harán mejor y ya no necesitarán de nosotras.

Con estos pasos en mi experiencia, a los 4 años y medio de Mateo hemos logrado lo siguiente:
  •           Tender su cama
  •           Ordenar sus juguetes
  •          Ordenar su habitación
  •         Guardar sus zapatos
  •          Barrer pequeños espacios
  •      Llevar sus utensilios a la cocina
  •          Lavarse la cara y las manos
  •          Cepillarse los dientes (con supervisión)
  •      Bañarse (con supervisión)
  •           Cambiarse
  •          Poner la mesa (con supervisión)
  •          Limpiar los individuales
  •          Regar las plantas (con supervisión)
  •      Servirse pequeños snacks
  •           Doblar servilletas
  •         Colocar su ropa sucia en el cesto



Hay días buenos y días no tan buenos. Pero con cariño, perseverancia y fe todo se logra.