5 pasos a seguir cuando se viaja en bus con niños


 El verano y las vacaciones escolares son el motivo perfecto para la planificación de los viajes y actividades en familia, sobre todo entre los meses de enero y febrero, cuando la temporada vacacional ofrece la oportunidad de juntar a grandes y chicos. Es también en estas fechas cuando se viaja con mayor frecuencia junto a los más pequeños de la casa, aunque no siempre se pueda estar preparado para realizar un viaje con niños pequeños.  Frente a esta situación, para la que todo padre y familiar debe estar preparado, Nina Gorgeard, gerente de marketing de Busportal.pe, el primer portal web peruano de compra online de pasajes de bus, nos brinda algunas recomendaciones para tomar en cuenta al momento de realizar un viaje interprovincial con niños:

Documentos de identidad y permisos
Así como los adultos, los niños necesitan también ser identificados en su viaje. Por eso, no olvides llevar siempre su DNI (o pasaporte). Si el viaje no se realiza junto a los padres, un permiso de los mismos -por escrito- será lo más adecuado. Para ello, los padres deben acercarse a la notaría más cercana donde se pueda emitir una autorización legal. La firma de ambos padres es obligatoria para viajes al extranjero, pero para los viajes al interior del país basta con una sola firma (de padre o de la madre).
Costo: entre S/ 25 y S/ 70 soles. Entrega del documento: 24 horas (como máximo).

Entretenimiento a bordo
Cada padre conoce la mejor manera de calmar o entretener a sus hijos, pero no está de más conocer las posibilidades. Una tablet con juegos y películas descargadas (incluso el propio celular), leerles un cuento, contarles una historia o inventar una sobre el lugar al que se viaja, todo ello puede ser más que suficiente para estimular la imaginación de nuestros niños. Hay una ventana con vista a los paisajes al lado (no dejen de aprovecharla). Algunas empresas de transporte ofrecen wi-fi gratis, música y libros a preferencia. Opciones no faltarán.

La salud, una prioridad
No olvides preparar tu botiquín personal. Todos los buses cuentan con uno para brindar los primeros auxilios en caso de emergencia, pero es responsabilidad de los padres llevar medicamentos contra los males más comunes que se presentan en el viaje, tales como náuseas, mareos y el común -y temido- soroche.

¿Tu hijo(a) tiene hambre?
La comida puede tener un efecto secundario: acabar con el hambre y el aburrimiento del niño. Llevar galletas, jugos de frutas y dulces puede ser la solución perfecta para los viajes más largos (los que superan las 7 horas).

Menor de 5 años, ¡pasaje gratis!
Si no te agrada realizar trámites y tu hijo es menor de 5 años, ya puedes sentir alivio por tener un asunto menos del qué ocuparte. Muchas empresas de transporte terrestre no cobran pasaje a los niños más pequeños. ¡Compruébalo con tu empresa de bus preferida!


En conclusión, ser cómplices y participar activamente en la vida del niño, sobre todo durante su viaje en bus, es una parte fundamental del desarrollo de los hijos y los vínculos familiares. Los niños no tienen mucha paciencia y pueden aburrirse muy rápido. Para tener un buen viaje deja que se sienten cerca de la ventana, si así lo desean, atiende alguno de sus pedidos (mientras sean razonables) y déjate llevar por su imaginación infantil. Es importante mantener abierta la conversación, porque siempre querrán que les cuentes acerca del viaje y de los lugares que visitarán.