¿Sabes cuánta azúcar deben comer tus hijos?


Y más aún, ¿Sabes cuánta azúcar están comiendo actualmente? Y ¿las repercusiones de esto en su salud y conducta? ¿No? Bueno pues, yo tampoco lo sabía hasta hace poco y te comparto lo que he aprendido luego de asistir a varios talleres.

Primero, debemos empezar diferenciando los dos tipos de azúcar que encontramos en los alimentos. Por un lado, tenemos el azúcar natural que se encuentra en frutas, verduras, productos lácteos y demás. Esta azúcar es buena y necesaria para que nuestros organismos funcionen adecuadamente, nos llena de energía y ayuda a los niños en su crecimiento. Por otro lado, tenemos el azúcar añadida.  Ésta azúcar sí es peligrosa pues es altamente inflamatoria y no solo aporta calorías vacías sin ningún tipo de contenido nutricional sino también, su consumo está asociado con exceso de peso, propensión a las caries, diabetes del tipo 2 y – en algunos niños – cambios conductuales.

Entonces, es de las azúcares añadidas de las que tenemos que cuidarnos y cuidar a nuestros hijos. Estas azúcares se encuentran en gaseosas, jugos de caja y concentrados, productos de panadería y pastelería. De acuerdo con la clínica Mayo se encuentran también, y en cantidades alarmantes, en el pan de miga blanco, pastas blancas y algunos condimentos como el kétchup y las salsas enlatadas.

Tomando esto en consideración debemos limitar la cantidad de azúcar que consumimos por día, y digo consumimos porque no sólo debemos cuidar el consumo de azúcar de nuestros hijos sino también, el nuestro.  Pero, bueno Neuro dime ¿Cuánta azúcar deben comer nuestros niños por día? ¿Cómo sé si se se están excediendo en su ingesta de azúcar y yo también en la mía?

Considerando que una cucharadita (las de té) equivale a 4grs. de azúcar granulada, las proporciones recomendadas por la AHA (American Heart Association institución líder en temas de consumo de azúcar) son las siguientes:
Edad
Máximo recomendado de azúcar por día
cucharaditas
4-6 años
19g
5
7-10 años
24g
6
11años a +
30g
7
Fuente: BBC Good Food

De otro lado, es importante leer siempre las etiquetas y tener en cuenta que el orden en el que aparecen lo productos es directamente proporcional a la cantidad de éstos que hay en el producto. Es decir, mientras más cantidad de un ingrediente más arriba en la lista se encontrará. Así que, si vemos que el azúcar está entre los primeros 3 ingredientes, mejor no consumamos ese producto. Además, es necesario reconocer los otros nombres con los que se conoce al azúcar añadida: sucarosa, fructosa, maltosa, dextrosa, dextrina, glucosa, lactosa, jarabe de maíz, jugos concentrados, miel de caña, melaza, entre otros. Algunos azúcares pueden sonar saludables como miel, miel de caña orgánica, miel de agave, azúcar de coco y similares, pero no lo son. Si los ven, mejor evítenlos. 

Ahora, no quiero decir que se vuelvan más neuras que yo y no dejen ni un poco de azúcar en la vida de sus niños, pero sí que debemos tomar conciencia que si les mandamos un juguito de caja en la lonchera, no deberíamos mandarles ningún otro dulce más y considerar este producto como una golosina y hacerlo así con todos los productos similares. De igual manera, que eduquemos a nuestros hijos en la elección de productos más saludables y naturales, más frutas, más comida casera menos dulces, golosinas y comida procesada.