Los constantes inconformes


¿Alguna vez han escuchado de los constantes inconformes? Me gusta llamarlos así porque es una forma más sutil y “graciosa” de referirnos a las personas que siempre tienen una pregunta escondida bajo la manga. Y justamente les digo así porque parecen nunca estar conformes con nada.

Si estamos con pareja desde hace un tiempo ya, la pregunta clásica es: ¿… y cuándo te casas? Cuando ya nos casamos, la pregunta cambia a: ¿… y para cuando los hijos? Y cuando ya tenemos otro hijo, viene el famoso: ¿… y para cuando el segundo? 

Yo la verdad que estoy TAN acostumbrada a ese tipo de preguntas que ya hasta me da risa. Pues incluso cuando estaba embarazada las preguntas eran más o menos así: ¿… y ahí nomás te quedas? ¿… y has pensado en un tercero? ¿… cómo harás si quieres tener uno más?

Al inicio confieso que era un poco incómodo porque aún ni había dado a luz y ya todas esas preguntas me caían como petardos por donde sea que fuera. Además de las clásicas preguntas sobre cómo es que esperaba mellizos: si habían sido por tratamiento, si tenía familiares con mellizos o gemelos, si había intentado por mucho tiempo, y muchas cosas más.

Pero si volvemos a los “constantes inconformes”, podemos sobrellevar este tipo de preguntas de manera chistosa. Porque no responder con cosas graciosas para que poco a poco estas personas se den cuenta que ya sus preguntas son en extremo a veces un tanto redundantes. Como por ejemplo: “¿acaso no se conforman con que ya me casé? ¡No me dejan disfrutar mi luna de miel por Dios!”. Y esto queda incluso mejor si las preguntas vienen de la misma persona. ¡Clásico!

Y algo que tenemos que tener súper en cuenta que es que estas preguntas no son para nada “malas” ni para querer hacernos algún daño. A veces la gente es curiosa, o simplemente quiere hacer un tema de conversación y no sabe cómo empezar. Por eso, hay que ponernos siempre en el lugar del otro antes que juzgar.

No nos adelantemos y pensemos que hay gente mala vibra que pregunta con alguna intención. No siempre es así.


Así que bueno, y tú… ¿ya sabes si vas a tener más hijos?