Gingerbread Cake



Hoy les traigo un clásico navideño, un Gingerbread Cake, un riquísimo queque lleno de especias y hecho con miel de chancaca y panela, ideal para estas fiestas.

Y aunque haga mucho calor, igual lo podemos acompañar con una rica taza de chocolate caliente, ¿no lo creen?

Diciembre es un mes de transición, porque se termina el invierno y empieza el verano, por lo menos aquí en Lima, porque la verdad es que en esta parte del mundo solo tenemos dos estaciones. Es la época en que comenzamos a sacar nuestra ropa de verano, a desempolvar las sandalias y guardar las chompas y abrigos.

Es la época en que los gimnasios se llenan de gente, gente con la esperanza de que en un mes pueda bajar esos rollitos que crecieron desmesuradamente durante el invierno y que deben desaparecer para poder lucirse en la playa, o simplemente para poder usar nuevamente la ropa del verano pasado sin que los botones salgan disparados.

Pero diciembre es también la época de las celebraciones, los interminables lonches navideños, llenos de chocolate y panetón, la cena de Navidad del 24 y el almuerzo familiar del 25...y luego las celebraciones de fin de año y sobre todo la gran fiesta de Año Nuevo. Y mientras sudamos la gota gorda en el gimnasio, seguimos comiendo y tomando. Vamos, es Diciembre, ya el 2 de enero nos dedicaremos a comer lechuga.

Y yo como soy muy buena gente, voy a contribuir con las calorías, y es que hay que estar a tono con la época, y por eso les traigo esta receta. Ojo, la idea no es que se coman este Gingerbread Cake ustedes solos, la idea es que lo compartan, y piensen que mientras más delgada la tajada que se corten, serán menos calorías y menos abdominales que hacer.

Aunque sí les digo que cuando lo prueben van a querer más, y ahí viene mi regalo de Navidad, les regalo voluntad, les regalo fuerza, les regalo aguante. Y ese pedazo extra que quieren comerse ustedes, mejor se lo dan a su pareja, no hay nada más efectivo para que una persona se vea más delgada que el que tu pareja engorde. Es un hecho.

Esta es una receta fácil, y no es necesario usar batidora, se hace a mano. Y si bien el molde que he usado tiene la forma de la familia Gingerbread, en verdad pueden usar cualquier otro molde rectangular liso, o uno cuadrado, como el que usamos para hacer el Crazy Cake. Si es que usan uno de estos con relieve, lo mejor es engrasarlo con grasa en spray. Si usan un molde liso, basta mantequilla y harina, pero sí les recomiendo que pongan en la base papel manteca engrasado y enharinado para que sea más fácil desmoldar.

Anímense a hacer este queque, la verdad es que está buenazo.

Vamos con la receta.
GINGERBREAD CAKE

Ingredientes
1 ½ tazas de harina sin preparar
½ cucharadita de bicarbonato
1 cucharadita de sal
1 cucharada de kion (jengibre) en polvo
1 cucharadita de canela en polvo
½ cucharadita de pimienta de chapa en polvo (all spice)
¼ cucharadita de clavo de olor en polvo
½ taza de buttermilk (*)
1 cucharadita de vainilla
112 g (½ taza) de mantequilla sin sal, derretida y fría
1 taza de panela (o azúcar rubia)
½ taza de miel de chancaca (melaza)
2 huevos

Preparación:
Precalentar el horno en 350°F/180°C.
Engrasar un molde rectangular de 6 tazas de capacidad, colocar papel manteca en la base, engrasar y enharinar completamente.
En un tazón cernir la harina con el bicarbonato, la sal y todas las especias. Reservar.
En una taza mezclar el buttermilk con la vainilla. Reservar.
En un tazón y con ayuda de un batidor de mano, batir la mantequilla derretida con la panela.
Agregar la miel de chancaca y los huevos uno por uno. Batir hasta obtener una mezcla homogénea.
Agregar los ingredientes secos en tres tandas, alternadas con la mezcla de buttermilk y vainilla y mezclar hasta no ver rastros de harina.
Verter en el molde y hornear por unos 45 a 50 minutos, hasta que al insertar un probador, este salga limpio.
Retirar del horno y dejar entibiar por unos 10 minutos, luego desmoldar sobre una rejilla y dejar enfriar totalmente.

(*) Para hacer el buttermilk, colocar en la taza de medir ½ cucharada de vinagre blanco y completar la media taza con leche fresca. Remover y dejar reposar 10 minutos.

Receta inspirada en: Gingerbread Cake de Nordic Ware