Yo decido y elijo



El otro día estaba conversando con una persona la cual me dijo: Te veo muy bien se nota que ya superaste la muerte de tu hijo, bueno han pasado ya 5 años ¿no? Van a ser 6 en diciembre, le contesté.

Comentarios como estos no recibo muchos pero cuando los recibo, los dejo pasar. 

Se que vienen de personas que no saben lo que he vivido, lo que vivo, de personas que tal vez no han perdido a la mitad de su vida entonces no saben y es por esa ignorancia que decido no contestar y dejar ir.

¿Que me veo muy bien? Sí, gracias, si siento que me veo bien y que me siento bien. Sí, porque es una decisión que tomo todos los días. 

Decido alimentarme bien, decido vestirme bien, decido hacer deporte para sentirme bien, decido rodearme de personas que aporten a mi vida, decido elegir cosas que me hagan sentir bien. Pero se trata de eso, de elegir, de saber que es lo que quieres para ti. ¿Es fácil? No, no lo es. A veces no me provoca comer sano, a veces me da flojera madrugar para salir a correr, a veces me provoca salir en piyama a la calle, sí claro pero repito son decisiones que nosotros mismos tomamos. Yo decido y trato de elegir lo mejor para mi y así sentirme bien.

¿Si ya superé la muerte de mi hijo? Para empezar la muerte de un hijo no es algo para ser superado. 
La muerte de un hijo se debe vivir, se debe sentir, se debe llorar, se debe dejar que destroce tu alma, se debe aceptar, se debe interiorizar....superar? ¡NO! 

Mi hijo no es un problema para ser superado y menos su muerte. No es algo que una vez que lo superaste ya fue, se pasa la pagina y se sigue viviendo como si nada hubiese pasado. No, no es así.
La muerte de un hijo la vamos a llevar toda la vida pero eso si acá uno elige como llevarla.

Yo elijo llevarla como parte de mi, parte de mi vida, de mi historia. Elijo llevarla como un aprendizaje y un maestro a tiempo completo. Elijo llevarla cargada de amor, de bendición, de luz. Elijo llevarla muy dentro mio. Elijo llevarla no como una carga sino como un sostén, un soporte, una fortaleza. Elijo llevarla como la experiencia mas dura de mi vida pero que saco lo mejor de mi, me hizo una mejor persona, un mejor ser humano.

No, la muerte de un hijo no es una pagina para ser pasada y seguir viviendo como si nada, la muerte de un hijo es para ser vivida, aceptada, interiorizada, perdonada porque es algo con lo que vamos a vivir toda la vida, por eso...¿cómo eliges llevarla tú?

Este diciembre van a ser 6 años que Gabriel ya no esta físicamente con nosotros. Sí, 6 años y sabes que? Muchos días se sienten como si hubiese ayer y otros como si hubiesen pasado 100 años. 

El tiempo es relativo y no existe cuando lo que ha muerto es algo tan preciado como un hijo. Pero lo que si se es que así pasen 20 años yo seguiré recordando todos los días a mi pequeño, seguiré amándolo con la misma intensidad que cuando estaba acá conmigo, seguiré mencionando su nombre en cada amanecer y en cada anochecer, seguirá siendo mi hijo por toda la eternidad y jamás, jamás volteare la pagina como si nada hubiese pasado.


Con amor,