¿Vale hacerse “la loca”?


Hace no mucho me preguntaron, ¿vale hacerse la loca? Me dijeron con cansancio, “es que no puedo corregir a mi hijo todo el día”. Esta mamá quería, sólo por un rato, hacerse la que no había visto lo mal que se estaba portando su hijo en la mesa y sólo quería terminar su almuerzo sin dramas. ¿Cuál era la otra alternativa? Fue bastante clara para mí, decirle “baja los pies de la mesa”. Pero ya todas las mamás saben que ahí no acaba, con eso se da chance a la infinidad de posibilidades, que el niño baje los pies y siga comiendo es sólo una pequeña posibilidad. Quizás los baja un rato y los vuelve a subir, quizás no los baja y te ignora por completo, si es más retador baja un solo pie, si está en toda la etapa de probar limites sencillamente te dice que no; y así, muchos otros escenarios. Y si ya le dijiste que los baje, cómo te retractas, ya no puedes, así que: adiós almuerzo de paz.

Después de un poco de reflexión me di cuenta, ¡claro que vale hacerse “la loca”! Y sabes por qué, porque no puedes poner tu salud mental en riesgo, ni por tu hijo. Así de importante es tu salud mental, así de importante eres tú. Hacer una cosa un día no significa que es un hábito, no te martirices y sí, hazte “la loca” SI LO NECESITAS. No esperes a estar al borde de la crisis para hacerlo.

Es que cada día soy más consciente de la gran presión que se le carga a las mamás en cuanto a la educación de sus hijos. No voy a negar que es mi opinión profesional que los niños aprenden todo el tiempo y que, por lo tanto, los cuidadores de niños estamos educando siempre. Pero no creo, cuando digo que aprenden todo el tiempo, que los niños están híper-vigilantes, ojos y oídos abiertos y sensibles a cada movimiento de la madre y que cada uno de esos movimientos les da un ejemplo que seguirán el resto de sus vidas. Claro que no es así y sé que suena exagerado, pero la presión que la actual sobre-oferta de tips de educación y psicología pone a las mamás parece indicar lo contrario.

Sigo creyendo que la niñez es una etapa muy importante y las relaciones tempranas tienen un enorme peso en el desarrollo, pero precisamente por eso no vale la pena que las mamás se carguen tanto. Incluso poniendo al niño primero, nada le hace mejor a un niño que una mamá feliz y relajada. Por eso te digo, sí vale que te hagas la loca, la que no viste que masticó con la boca abierta, que no le prestó a su hermana, que te contestó con mal tono. Ya lo verás mañana, cuando te sientas con más energía y sabes qué, lo corregirás con  más asertividad, porque estarás más descansada.