Esteban no extraña a su mami



Hace casi un mes comencé a trabajar full time después de haber trabajado desde mi casa desde antes que naciera Esteban. Así lo hice por mis primeros diez meses como mamá. Prácticamente estuve con él siempre. Iba y venía de la calle por momentos cortos y lo dejaba al cuidado de sus abuelas. Recién a sus ocho meses contraté a una nana. Dos meses después comencé a trabajar de 9am a 6pm. Todos estos procesos fueron difíciles para mí. La primera vez que lo dejé donde mi suegra, la primera vez que lo dejé con la nana, la primera vez que lo dejé todo el día en la casa con ella... Cada uno ha sido un paso enorme. La primera semana que salí a trabajar estaba nerviosa. Me iba con remordimiento de conciencia y regresaba en el carro tan rápido como podía, desesperada cada vez que se me cruzaba alguien que manejaba lento, que se le ocurrió salir a pasear en su carro a las 6 de la tarde y que no tenía a un hijo esperándolo en casa. En la oficina el reloj marcaba las 6pm y salía prácticamente corriendo para llegar. Me demoraba 45 minutos y al llegar abría la puerta y ahí estaba él.

Cuando decidí trabajar de esta manera estuve preocupada mucho tiempo pensando si era lo que quería o no. Pensaba en todos los pro y los contra. Pero lo que más me dolía, descubrí después, era pensar en Esteban sufriendo porque extrañaría a su mamá. Pensaba en cómo me iba a despedir de él y se iba a poner a llorar. En cómo iba a hacer para salir de la casa y que no se dé cuenta, en cómo iba a compensar ese vacío que iba a quedar con mi ausencia.

Pero no. Llegó el temido lunes y Esteban no dijo ni pío. No lloró, no me miró, no me prestó atención. Esa tarde llegué a las 6:45pm y fue más de lo mismo. Yo "¡Hola Esteban!" y él nada. Una mirada, como máximo una sonrisa, y después nada. Seguía haciendo lo que estaba haciendo. Lo cargaba y nada.

Me di cuenta que Esteban no me extrañaba. No sé si con sus diez, casi once meses, no tiene todavía la capacidad para entender que "me voy". Incluso cuando me he ido por un tiempo más largo (6 días a causa de un viaje), no me ha hecho caso al verme. Una pensaría que de repente está molesto, que se ha dado cuenta que me voy y me está haciendo "la ley del hielo". Pero no. Simplemente Esteban no extraña a su mamá, y está bien. Por más que esto me moleste un poco, me hace sentir mejor. Ya no me siento culpable, ya no manejo desesperada, ya no cuento los minutos. Él está bien.

No fue hace mucho tiempo que comencé esta nueva rutina pero siento que han pasado meses. He pasado de ser una mamá histérica y con culpas, a ser una mamá relajada. Tengo mi propia vida y Esteban tiene la suya propia. Él nació y se convirtió en uno solo. Al comienzo dependía mucho de mí y quería que lo cargue a todos lados. Después comenzó a gatear y quería estar en el piso todo el día. Hoy ya ha comenzado a caminar y me quita la mano cuando lo quiero ayudar. Así pasará el tiempo y cada vez será más independiente, un camino que inevitablemente nuestros hijos recorren y nosotros no tenemos otra opción más que verlos alejarse.


Esteban no extraña a su mami, y está bien.