Tener un buen hijo, no debería hacerme sentir culpable


Últimamente he notado mucho en otras mamis amigas, la sutileza con la que elogian a sus hijos, casi casi como si fuera algo malo y me he dado cuenta que yo también lo hago.

¿Por qué tenemos hacemos eso? pues así meditando un poquito he llegado a estas conclusiones.

La maternidad debería ser una etapa muy difícil.
Lo van a escuchar en todos lados y claro, lo vas a sentir tú también. Ser madre es difícil pero ¿sabes qué? no todas las horas del día son terribles. Existen muchísimos momentos en los que tus hijos son felices, obedecen, nos sorprenden con algo que nos derrite el corazón, pero no todas hablamos de eso, ¿por qué? porque se supone que ser mamá debería ser difícil las 24 horas 7 días a la semana.

Quieres ser parte del grupo 
Los terribles 2, los más terribles 3 y como yo los llamo Threenagers, son etapas por las que casi todas pasamos. Dije casi, porque en realidad, existen muchísimos padres que si les preguntas pasada la etapa, te van a admitir que el segundo año de vida de sus hijos no fueron terribles y muchos van a admitir que cuando sus pequeños tenían 3 años fueron los años más adorables de sus hijos. 

Aquí va mi confesión, Naya no tuvo terrible 2. Recuerdo escribir un post con el mismo título para mi blog y fue al inicio de su segundo año y  luego me di cuenta que mi hija no tenía nada de terrible. Solamente se había convertido en una niñita más independiente pero siempre ha sido muy obediente.

¿Pero lo admití? no, porque yo también quería ser parte del grupo de madres que tenían a sus hijos en los verdaderos terribles dos.


Las otras mamás no quieren oír tus lindas historias
Seamos sinceras mamás, cuando escuchamos que a otra mamá le está yendo bien con su estilo de crianza y ves que tiene un hijo absolutamente adorable, sientes espinas en el corazón y te dan ganas de salir corriendo por que ¡tal cosa es imposible!

La verdad es que, por naturaleza, nos da celos saber que a alguien le va mejor que a mí. Es más fácil sentir compasión por otras mamás cuando las cosas no van bien que alegría cuando las cosas están saliendo de maravilla. 

Te conviertes en la mamá pretenciosa 
Otra cruda verdad. Como madres, nos da vergüenza y hasta temor de contar los logros de nuestros hijos y más si son constantes porque si lo hacemos, terminamos siendo las creídas del grupo.

Para mí, contar que mis hijas duermen toda la noche y comen todo lo que les doy me da muchísima vergüenza. Ya me ha pasado que cuando he puesto en mi Facebook personal "Naya duerme toda la noche" o "Nicolette come sola" he tenido CERO likes ja, ja. 

Acaso me han dicho, "que chévere Helky" ¡nada! y no les miento, a mí me pasa lo mismo con las historias de otras mamás, cuando ellas cuelgan las fotos de sus hijos aprendiendo a caminar y las mías (las dos) muy frescas sentadotas sin ganas de gatear o caminar, ¡me muero de celos! y digo "¿por qué mis hijas no hacen lo mismo?" y sientes que la otra mamá está luciendo a su perfecto bebé y casi casi sientes que el mensaje va dirigido hacia ti. 

Y todas sabemos que todos los niños son diferentes. Todos crecen a su propio ritmo y muchos niños son excelentes, obedientes, aprenden a hablar rápido, caminan antes del año, duermen toda la noche y eso no deberíamos esconderlo, deberíamos gritarlo a los cuatro vientos porque soy mamá orgullosa de mis cachorros. 

Rompamos esos paradigmas y ¡hagámoslo todas! que sea un nuevo #trending #mihijoeslomaximo porque estoy segura de que más de una quiere contar algo maravilloso de sus hijos pero no se anima por el temor a esos tontos paradigmas. 


Es tu turno, ¡cuéntanos algo excepcional de tu hijo!