Problemas de lactancia



La lactancia es definitivamente una de las cosas más lindas que me ha pasado como mamá. Admito que ha contribuido enormemente a cambiar mi perspectiva como madre y a establecer un lazo fuertísimo con mis hijos. Pero, como todo lo bueno, también tiene su lado malo. Dejando de lado el enorme compromiso que representa dar de lactar (sobre todo para una mamá trabajadora como yo), hay algunos problemas técnicos que podrían surgir.

¡Que no panda el cúnico! Acá te hablo de los problemas de lactancia más comunes, y cómo puedes superarlos.

Poca leche: la mayoría de mamás que asesoro se quejan de que tienen poca leche. No me voy a explayar mucho porque eso ya lo he escrito en otro post súper detallado que aquí te dejo: la Parte 1 y la Parte 2 (son 2 posts separados, lee los 2 para estar mejor informada). 

Mucha leche: esto no puede ser un problema, ¿o sí? Aunque no lo crean, para algunas mamás, la sobreproducción de leche sí es un problema. Los pechos se te llenan muy seguido y es muy doloroso, tienes que estar constantemente vaciándolos y eres candidata a que te de mastitis, ductos bloqueados, y que tu bebé se atore cuando toma leche porque realmente es demasiado. Algunas alternativas a probar son:
  • Da de lactar en la posición de balón, también conocido como football hold. Te dejo un post con fotos explicando cómo se hace, aquí. La idea es que el bebé esté boca arriba (encima tuyo) y tiene la gravedad jugando a su favor - la leche no sale con tanta fuerza y no se atora porque tiene control sobre cuánto y cuándo traga.
  • Dar de lactar en "bloques". Esto quiere decir que cuando des de lactar, dale solo de 1 lado durante 2 ó 3 tomas. En las siguientes le das del otro. La idea es que demores el tiempo de vaciado de tus tetas. OJO, si lo haces, ten cuidado de no llegar al punto de dolor en que puedas hacerte daño. Para evitarlo, extrae un poco manualmente del lado que no le diste, lo suficiente para evitar estar incómoda pero no tanto que vacíes el lado y promuevas la producción de leche.
  • Procura vaciar tus tetas para que no llegues al punto de incomodidad o dolor - la puedes congelar (y todo los tips para eso aquí), se la puedes dar a tus hijos mayores (es excelente), y otra gran alternativa es donar la leche a la maternidad de Lima (Instituto Materno Perinatal) - muchos bebés prematuros dependen de la donación de leche materna para sobrevivir, y lo mejor de todo es que ellos mismos la recogen de tu casa.

Ductos bloqueados: esto generalmente pasa cuando tienes mucha leche o cuando pasas mucho tiempo sin vaciar las tetas. La leche se acumula y como tiene grasa, muchas veces los pequeños ductos de la mama se atoran. Es horrible. Duele bastante porque la leche se sigue acumulando pero no tiene por donde salir. Y es lo que generalmente da pie a que te dé mastitis. Puedes detectarlo porque al extraerte hay un lado de la teta (o a veces la teta entera) que queda duro, y de donde no sale leche. Puede ser que toda la teta se sienta suave, pero al tocarla por dentro sientes como una piedras (parecen tumores), y generalmente son recurrentes, ocurriendo siempre en el mismo sitio. ¿Qué puedes hacer al respecto?
  • Da de lactar - esto suele ser la mejor solución. La succión del bebe es más efectiva que cualquier extractor.  
  • Da de lactar en 4 patas. Específicamente para ductos bloqueados que no ceden con nada, puedes ponerte en 4 patas sobre la cama (posición perrito) y a tu bebe debajo tuyo (no lo aplastes). Gira tu cuerpo para que cuando se prenda de la teta, su barbilla choque con el lado de tu teta que está atracado. El movimiento de la barbilla del bebe combinado con la succión y el hecho de que estés tú encima (gravedad hacia abajo) hace que se desatoren más rápido.
  • Masajea la zona afectada. Va a doler horrible, pero tienes que masajearla bastante para soltarla.
  • Ponte el extractor y trata de sacarte todo lo que puedas, hasta que salga el tapón.
  • Toma un antinflamatorio. A veces ayuda a desinflamar y la leche empieza a correr nuevamente.
  • Toma una ducha de agua caliente. Deja que el agua caiga sobre tu teta mientras la masajeas.
  • Compresas calientes. Pon media taza de agua en un pañal y mételo al microondas. Luego te lo puedes poner sobre el área afectada (ten cuidado de no quemarte).
  • Tomar complementos vitamínicos de lecitina. La lecitina es un aceite soya, como quien toma Vitamina E. La puedes tomar 2 ó 3 veces al día. Esto ayuda a tener los ductos bien lubricados para que no se atraquen. Los venden en las farmacias o tiendas de suplementos vitamínicos.
  • Puede funcionar la vibración. En algún momento de desesperación y dolor absoluto traté de ponerme un cepillo de dientes vibrador sobre la zona afectada, para ver si la vibración rompía el tapón.   
Blebs o Perlas de leche: estos son 2 problemas relacionados a los ductos bloqueados.
  • Bleb: Puede ser que el tapón esté en la punta, como una espinilla de leche. Muy suavemente aprieta la punta del pezón con las puntas de las dedos hacia arriba, y puede ser que salga un gusanito de grasa que esté causando todo el problema.
  • Perla de leche: Sucede cuando crece una capa de piel muy fina sobre el ducto, bloqueándolo. Cuando das de lactar se infla, dando la apariencia de una pequeñísima perla. Puedes suavizar la zona con un poco de agua caliente, y luego tratar de hacer un pequeño huequito con una lanceta quirúrjica (las venden en farmacias, cuestan unos céntimos). Si vas a hacer esto ten mucho cuidado de que todo el rato tus manos estén limpias, la lanceta esté estéril (lávala con alcohol) y que no te hagas heridas al hacerlo. Lava la zona después y déjala secar al aire libre.
Mastitis: es lo que pasa cuando tienes una inflamación en los tejidos mamarios, generalmente por tener los ductos bloqueados o no vaciar las tetas lo suficientemente seguido, aunque también puede ser por el ingreso de una bacteria. No se debe cortar la leche como producto de ello. Te dejo un post que escribí al respecto aquí.

"Trush", candiasis o moniliasis: Es un hongo, una infección bacteriana que da en los pezones, causada por la bacteria Cándida Albicans, que causa las infecciones vaginales. Es muy dolorosa. Generalmente se da por contagio de la boca del bebé al pezón de la mamá o porque la zona siempre queda muy húmeda. Hay que seguir un tratamiento para ello y se identifica como un dolor profundo en los pezones y adentro de los pezones (amigas que lo han tenido lo describen como "fuego por dentro de los pezones" a la hora de lactar).



El diagnóstico siempre debe ser hecho por el Ginecólogo ya que implica un tratamiento médico y tomar antibióticos (también se usa violeta genciana con buenos resultados) - a veces puede ser un poco difícil de diagnosticar, así que hay que ser insistentes. No se debe cortar la leche como producto de ello - incluso se puede continuar extrayendo leche solo con el extractor (para ver más acerca de cómo extraerte leche correctamente, haz clic acá).

Lipase: es cuando la leche materna que almacenamos, al sacarla de la refrigeradora o descongelarla, huele a cortada o a jabón y tiene un sabor amargo. Esto ocurre por la presencia de una enzima lipase en la leche materna, pero en algunas madres la enzima es más fuerte que hace que tenga esta apariencia, aunque la leche esté en perfecto estado.
  1. Lo primero que hay que hacer es revisar los envases y procedimiento de almacenaje (para ver el correcto almacenamiento de leche materna, revisa este post): si los envases estaban bien cerrados y herméticos, y si no hemos excedido el tiempo de almacenaje. Podemos intentar guardar la leche en otro tipo de bolsita o botellita hermética (si usas plástico, prueba con vidrio). Si hacemos esto y al descongelar la leche continuamos viendo este resultado, por más que hayamos verificado que todo está bien con nuestro sistema de almacenaje y no parece haber ninguna falla técnica, podemos descartar que la estemos guardando mal.
  2. Si la leche siempre tiene este resultado, se puede calentar antes de congelar (a 82°C, cuando se forman pequeñas burbujas pero aún no está hirviendo). Se pueden perder algunos de los nutrientes, pero aún así la leche es muy buena y vale lapena guardarla.
  3. Si el bebé no la rechaza debido al sabor (y nos hemos asegurado de que la leche fue guardada correctamente), puede tomarla sin ningún problema.
  4. Si al descongelar sigue teniendo el mismo problema y el bebé no la quiere debido al sabor, se puede mezclar la leche descongelada con leche fresca, para disminuir el sabor.   
  5. Se puede donar la leche (en Perú al Instituto Materno Perinatal). 
Espero que esto les ayude con las dificultades de leche que puedan tener. ¡Feliz lactancia!