La responsabilidad y los niños


Desde que un niño nace los papás hacen todo por él, es inevitable, el niño lo necesita y los papás lo hacen con mucho gusto. Pero el tiempo pasa y así como el niño es cada vez más grande es también más capaz de hacer cosas por sí mismo. Estas capacidades le permiten hacer más cosas para él y, lo más importante, sentirse orgulloso de sí mismo.

Para los papás y cuidadores no es tan fácil darnos cuenta cuando un niño ya no necesita más nuestra ayuda. Uno se acostumbra a hacerles todo, después de meses y años cargando en nuestras mochilas o carteras sus casacas, por ejemplo, es difícil darnos cuenta cuando es hora de que ellos las carguen. Después de años de ser nosotros los encargados de ordenar sus cuartos, ya es en automático que lo pensamos como nuestra responsabilidad y no nos damos cuenta si ya es tiempo que ellos ordenen.

Con este artículo quiero invitarlos a pensar en qué cosas que hacen  por sus hijos podrían dejar de hacer y dejar que los niños sean los responsables. Esto es importante para los niños, los hace sentir capaces y autónomos, lo que les genera un sentido de autoeficacia y alimenta su autoestima. Pero también es importante para los adultos que rodeamos a los niños. La maternidad también es cansadora, también es demandante y se vuelve más demandante si nos obligamos a hacer más y más cosas.

Aquí les comparto una pequeña lista de cosas que los niños desde los 3 años ya pueden hacer por sí mismos.
-          Vestirse en las mañanas. Algunas prendas de vestir son más complicadas que otras, pero ciertamente habrán algunas que sí podrán ponerse solos. Incluso, sacar su uniforme de los cajones, si es que están a la mano, es algo que pueden hacer. Esta es una tarea complicada porque las mañanas suelen ser agitadas, pero quizás puedan sacar el uniforme la noche anterior y vestirse con supervisión para ayudarlos a no demorar.
-          Cuando salen hacia nido, ¿quién carga su mochila de tareas? Ellos ya pueden empezar a hacerlo. Unas palabras de aliento, como decirle que ya es suficientemente grande y fuerte, pueden ayudar.
-          ¿A quién no le ha pasado?: el niño termina de comer su plátano y te da la cáscara. Los adultos solemos ser el basurero de los niños. Podemos empezar a indicarles dónde está el basurero y hacer que ellos mismos lo lleven. Esta tarea, pueden empezar a hacerla incluso desde más pequeños.
-          Ordenar los juguetes. Cada casa es diferente, algunos papás quieren que se ordene un juguete antes de sacar otro. Otros papás toleran más el desorden y a sus niños les gusta mezclar los juguetes y crear escenarios llenos de imaginación. Sea cual fuere el caso, un niño de 3 años ya es capaz de guardar sus juguetes y ya puede recordar cuál es el lugar de cada juguete. Esto también puede empezarlo desde más pequeño con la guía de un adulto.
-          En el momento de la ducha. A los 3 años definitivamente necesitan supervisión en la ducha, pero ya pueden ellos mismos frotarse el shampoo y jabonarse.
-          Por último, la comida. Siempre es más fácil empezar con una cuchara en vez de tenedor, pero es muy importante que se los motive a comer solos.

Esta es sólo una pequeña lista de cosas básicas que los niños pueden hacer por sí mismo y yo considero que es lo mínimo que deberían hacer. Pero hay muchas más cosas que pueden hacer y muchos niños disfrutan haciéndolo. También, a muchos papás les gusta involucrarlos en las tareas del hogar, como poner la mesa, sacar la basura, cambiar el rollo de papel higiénico cuando se acabó, entre otros. Esas tareas son también muy importantes y les ayudan a entender que el trabajo de casa se hace en equipo, pues a todos les debe importar que la casa este limpia, ordenada y funcione. Sin embargo, lo primero es ayudarlos a entender su responsabilidad sobre sí mismos y la satisfacción que significa poder hacer cosas para ti.  

Hacia los dos años es común que los niños pidan hacer sus cosas solos. A veces incluso piden hacer solos cosas que no pueden o que son muy importantes como para dejarlos (como lavarse los dientes o limpiarse en baño). Este momento es muy importante para ellos, pues están construyendo una imagen de sí mismos muy relacionada a su capacidad de hacer cosas. Este es un momento que se debe aprovechar para darle más autonomía en sus cosas y canalizar estos deseos en cosas que sí pueden hacer. Cuando deban decir no a algo que pidieron hacer, pueden decirle “pero en cambio sí puedes hacer…” y decirle qué es lo que pueden hacer.

Espero que esta lista, aunque pequeña, les sirva para empezar a hacer que sus niños hagan cada vez más cosas por sí mismos y poco a poco sean niños independientes y orgullosos.