En defensa propia



El fin de semana, tuve un poco de tiempo libre y decidí ver una película de acción y dejar de lado la gallina pintadita y las comedias románticas.

Vi Homefront (El protector) con Jason Statham y James Franco. En esta película, el gran problema no empezó con una guerra, ni criminales, sino que una niña, en defensa propia, golpeó a un niño (más grande) de su salón que quería hacerle bullying. Todo degeneró cuando los padres del niño se sintieron afectados y la violencia continuó a otros niveles.

Tengo clarísimo que enseñaré a mi hija a defenderse y a no usar su fuerza para abusar de los demás, guiarla para que así sea y sobretodo apoyarla. Yo no era un niño tranquilo en el colegio y menos abusivo, pero seamos sinceros, en el colegio los niños son crueles y si no te defiendes a la primera, simplemente “perdiste tu oportunidad”. En niños (hombres) muchas veces el “te voy a acusar con el profesor” puede ser peor, en niñas esto es un poco más flexible. Cuando tuve problemas, mis padres siempre me apoyaron y me exigían que les diga realmente lo que pasó para que puedan defenderme al 100% y así fue. En el barrio, cuando jugaba fútbol en la pista, era diferente, habían peleas entre los amigos y no hay ni auxiliares, ni profesores pendientes de uno, a veces ganaba y a veces me pegaban y cuando pasaba eso, ellos me decían que no le cuente a mi mamá porque “me podía pegar” y yo no entendía por qué me decían eso. El apoyo de los padres en estos momentos donde se tiene que defender al hijo a capa y espada es vital de lo contrario, si los resondramos o llamamos la atención por haber actuado así y frente a los demás como autoridades del colegio, puede ser contraproducente porque se sentirán solos y que no pueden confiar en nosotros.

Hace poco estuve en un cumpleaños y había un niño visiblemente más violento que los demás. Entró al saltarín donde estaban otros niños y entonces muchos cayeron. Un niño cayó sobre él y éste le pegó. Los padres del niño golpeado le dijeron al “golpeador” que porqué había hecho eso y él les dijo “mi papá me enseñó a defenderme”. Entonces, ¿hasta qué punto debemos enseñar a nuestros hijos a “defenderse” para no llegar a ser violentos? Es un tema que de hecho generará más de una discusión y conversaciones y yo no tengo la solución, sino que soy simplemente un padre contando mi experiencia, pero depende mucho de cómo son criados los niños y sobretodo de lo que ven en casa y a esto me refiero no sólo con la interacción que tienen con sus padres sino de lo que ven en la TV y el medio en el cual se desenvuelven.

Obviamente a nadie le gusta que a sus hijos los toquen. En una de las primeras fiestas que fui con Giulia, ella recién se sentaba bien así que estuve con ella en una piscina de pelotas, vino un niño, le quito la pelota con la que estaba jugando Giulia y se la tiró en la cabeza, sin razón. Era la primera vez que me sucedía algo así y tuve ganas de hacerle lo mismo pero me contuve. Le llamé la atención enérgicamente y al segundo su mamá, que estaba a mi lado y vio todo, se llevó al niño. Felizmente Giulia no lloró porque si hacía llorar a mi hija seguro hubiera actuado diferente.


Este tema es muy delicado y siempre generará debates sobre el tema. Tengo conversaciones con varios amigos sobre esto y todos tenemos pensamientos diferentes.