7 consejos para una convivencia feliz de tu bebé y tu mascota



Cada vez que vemos en la web una foto de algún bebé con un cachorro, un perro o cualquier mascota, la mayor parte de veces nos inspira ternura, amor. Hay hasta videos de perros que cuidan a los bebés e incluso los salvan de tener accidentes. Pero, ¿sucede lo mismo en el mundo real?

Toda mi vida, he tenido mascotas o he estado cerca de animales por lo que me gustaría que Giulia también tenga esa experiencia. Se dice que con las mascotas, los niños aprenden a tener responsabilidades, pero seamos sinceros, al final quien se ocupa de las mascotas son los padres.

Pero si se tienen niños pequeños en casa, es necesario vigilar cómo interactúan porque recordemos que el animal, por más entrenado que sea, podría recurrir a sus instintos si se siente amenazado y en ese sentido, los bebés, en su afán de explorar el mundo, pueden hacer algo que provoque la reacción del animal.

Siempre he tenido perros, de todos los tamaños, algunos muy mansos y otros no tanto pero a nivel personal nunca tuve malas experiencias con niños pequeños y mis perros, por el contrario, se llevaban bien. Pero sé de casos cercanos donde los perros pequeños han atacado a sus dueños y a niños. Otro caso es de un vecino que cuando era pequeño, jugaba tosco con su perro, el perro lo mordía y él, en venganza, mordía también al perro.

A continuación hago algunas recomendaciones cuando se tienen niños y animales, desde el punto de vista de la seguridad pues sabemos que la limpieza debe ser permanente por la facilidad de contraer alergias e infecciones:

1 No invadir el espacio del animal, sobre todo cuando se está alimentando.
2 No permitir que el bebé se acerque demasiado su cara a la del animal. No sabemos si se sentirá amenazado y atacará.
3 No quitarle juguetes de la boca y menos chuparlos.
4 No dejar que el bebé toque la cola del perro. Es su “parte vulnerable” y al no ver quien lo toca, puede voltear para morder “sin preguntar”.

En la calle

5 No dejar suelto a los niños si es que hay perros sueltos.
6 No dejar que los niños toquen perros extraños, así el dueño te diga que está entrenado o que no muerde.
8 No acercarse a perros de razas “agresivas”. No sabemos si están entrenados, son mansos o si son violentos.

Me gustaría que Giulia crezca cerca de animales, que tenga sensibilidad por ellos.


Finalmente, cada familia sabe la personalidad de sus mascotas. Las hay súper mansas y otras no tanto por lo que la responsabilidad de la interacción bebé-mascota es exclusivamente de los padres.