¿POR QUÉ ES IMPORTANTE COMER EN FAMILIA?


La vida acelerada y rutinaria que llevamos hace fácil que olvidemos las cosas importantes, que finalmente son las que se volverán recuerdos y podrás definir con palabras cuando te pregunten cómo fue tu niñez, o qué tan feliz fuiste en determinada época de tu vida.
Parte de estas cosas importantes es pasar tiempo en familia. Aunque tu día sea súper apretado, no te alcance el tiempo para llegar hasta casa a la hora del almuerzo, o estés muy cansado/a al final del día, siempre deberías intentar hacer tiempo para compartir con tu familia aunque sea una de las comidas del día. Esto podría ser crucial: un amplio estudio indica que los niños que comen en familia presentan un mayor grado de bienestar emocional.
Si al menos uno de los padres puede encontrar tiempo para sentarse con los niños durante las comidas, esto producirá efectos increíbles a diferentes niveles. Hay mucha investigación sobre cómo los niños que tienen más comidas en familia rinden mejor en la escuela, se mantienen sanos, comen más vegetales, socializan mejor, encuentran una salida para sus pensamientos y sus problemas, reducen el índice de conductas de riesgo durante la adolescencia y tienen un compañero en sus diálogos. Entonces, sentémonos y probemos.
Algunos tips que pueden ser útiles para que estas comidas resulten bien:
  • Planifica qué será la comida. Es difícil pensar en qué cocinaremos cuando tienes hambre o estás cansado/a, por lo que es mejor saber de antemano qué se va a preparar y tener todos los ingredientes disponibles.
  • Que todos participen de los “preparativos”. Dependiendo de la edad, pueden ayudar con tareas simples como poner la mesa o doblar las servilletas, hasta las más complejas como ayudar a cocinar o lavar los platos una vez que hayan terminado. Todo momento es bueno para conversar.
  • Que la hora de la comida sea un momento feliz, en el que todos puedan sentirse cómodos y disfrutar, no es momento para discutir, corregir o llamar la atención.
  • Apaga todas las pantallas o aparatos electrónicos que puedan distraernos. Durante la hora de las comidas deben evitarse las teles, compus, celulares, tablets, etc.
  • Por más pequeños que sean los hijis, es importante que formen parte del “ritual” familiar, eso los hace sentirse parte importante del grupo, les da seguridad desde pequeños y les crea este buen hábito para toda la vida.
Algunas ideas para iniciar las conversas:
  • ¿Hay algo que hoy te hiciera sentir feliz?
  • ¿Nos cuentas cómo estuvo tu día?
  • ¿Qué es lo que te ha hecho reír más en todo el día?
Es muy importante que prestemos mucha atención a sus respuestas y que los dejemos participar sin interrumpirlos.

Recordemos que cuando comemos juntos, estamos dando a nuestros hijos algo más que solo nutrientes: les estamos dando también amor y cuidado. Sentémonos juntos, hablemos con ellos, ¡y creemos recuerdos!