Es importante que mamá tenga hábitos para descansar


Con la maternidad, vienen muchas cosas bellas y no tan bellas. Lo más bello es tener a nuestros hijos con nosotros. Hayan o no nacido de nuestros vientres, nuestros hijos son nuestro más preciado tesoro y somos capaces de hacer lo imposible para que ellos estén bien y reciban el amor que se merecen.

Pero, todo ese esfuerzo es agotador. Nuestros cuerpos y mentes se cansan, porque a pesar de lo que dicen muchos, no somos super mamás, somos seres humanos y también necesitamos descansar.

En mi caso, desde que soy mamá de dos, mi vida ha dado un giro de 360 grados. Con Naya, ya estaba sintiendo que tenía más control sobre nuestras rutinas, pero cuando nació Nicolette, todo se desmoronó y tuve que volver a aprender mis rutinas y definitivamente necesitaba descansar.

Por muchos meses, vine considerando la idea de encontrar un tiempo para mí. Pero era algo más que sentarme a ver televisión, luego de que las nenas se fueran a dormir. Era hacer alguna actividad o no-actividad que relaje mi mente y me haga retornar a casa renovada. Mientras andaba buscando ideas de cómo hacerlo, una mami amiga me contó lo que ella hacía y déjame decirte que ella es una mujer muy ocupada pero siempre está tranquila y descansada.

Lo que ella me dijo fue que todos necesitamos ritmos de descanso, sí, incluyendo las madres. Descansos diarios, semanales, mensuales, por temporadas y uno anual. Suena a demasiado descanso para nosotras que somos madres ¿verdad? Lo mismo pensé yo, ¡es más! dije que eso era imposible con dos hijas.

Sin embargo, decidí ponerlo en práctica. Con daddy Nate, decidimos que ambos merecíamos descansar y quedamos en un día a la semana en el que cada uno descansaría y podía realizar una actividad o no-actividad que nos ayude a descansar.

Ya vamos 5 semanas y yo descanso los miércoles. Lo que he hecho hasta ahora ha sido escaparme al cine solita, visitar a alguna amiga y hasta he ido a un concierto. Les voy a ser sincera, es difícil al inicio porque sientes culpa y no puedes relajarte completamente. Pero poco a poco se está convirtiendo en un hábito y estoy disfrutando cada vez más.

Para que el descanso mensual sea un éxito, el tiempo dedicado debe ser más largo. Algunas de ustedes deben estar diciendo "¡Imposible! está loca" ja, ja, yo también dije lo mismo, pero una vez más, decidí intentarlo. Esto fue lo que hice pero no significa que tú tienes que hacerlo igualito. Me fui a dormir en un hotel, antes me fui a cenar con unos amigos, en la mañana pedí desayuno a mi habitación y me quedé en cama viendo TV hasta que me tuve que bañar un ratote y salí del hotel.

Fue delicioso. ¿Por qué no hice esto antes? me dije a mi misma. Claro, me desperté un par de veces en la noche por que escuché que un niño lloraba y mi instinto de madre me decía que era una de mis hijas. Pero seguro a la siguiente duermo mejor, ja, ja.

Todavía no he planeado que hacer para mi semestral y anual por que como tienen que ser más largos, aún no me atrevo a hacerlos. Sin embargo, descansando una vez por semana y esta primera vez lejos de casa, me hizo apreciar más mí tiempo con mis hijas. Regresé renovada y con muchas ganas de apachurrarlas y sus llantos no causaban que rechine los dientes, sin embargo, los recibía con amor y mejores ánimos.

Yo les recontra recomiendo intentarlo mami. Para que sea posible, es necesario contar con alguien de confianza con quien sepas que tus hijos van a estar bien, en mi caso es su papá. No te voy a prometer que te vas a sentir de mil maravillas cuando te tengas que ir, pero vas a regresar con una mejor versión de ti misma.

Te animo a buscar tu propia forma de descanso. Algunas de nosotras descansamos estando en un lugar callado, a otras nos gusta estar rodeadas de amigos y personas que nos traen paz. La idea de este hábito es que te sientas renovada, no más cansada como sería el caso de salir toda la noche y no dormir absolutamente nada y terminas regresando a casa más cansada y nada ha cambiado.

Si lo intentas, no dejes de contarme. Yo, soy una mamá como tú, de carne y hueso que se cansa y goza de las cosas que hacen sus hijos y me encantaría saber que no estoy sola y que hay más como yo.


¡Un abrazo!