Criando y trabajando



Cuando vienen los bebés, según la nueva ley peruana vigente desde este año, las mamás tienen 98 días de licencia, muchas mamás extienden ese periodo juntando sus días de vacaciones, la mayoría sale 4 meses aprox. para estar con sus bebés.  Los hombres sólo tenemos 1 semana. En mi caso, pedí unos días de vacaciones para acompañar a Grace esos primeros días donde todo es nuevo y así aprender juntos. Pero, ¿Qué pasa cuando tienes que regresar al trabajo?

Yo soy ingeniero de profesión y la mayor parte de mi vida laboral la he pasado en plantas que normalmente son alejadas de mi casa. Cuando nació Giulia, yo trabajaba en Los Olivos (vivo en San Borja) y pasaban a recogerme a las 7 a.m. y regresaba a casa alrededor de las 7 p.m. Cuando me iba a trabajar, Giulia casi siempre seguía durmiendo y la encontraba dormida cuando regresaba a casa. O sea, nunca la veía despierta. Fue una época muy difícil para mí porque sentía que mi hija no me reconocía. A veces lloraba conmigo y a pesar de que todo el mundo te dice que es normal porque pasa 24/7 con mamá, es doloroso que tu bebé te rechace.

Mi situación laboral en ese trabajo no era del todo buena y se agudizó con el horario que no me permitía pasar el tiempo que deseaba con mi familia a tal punto que me “invitaron a retirarme”. Normalmente uno se derrumba con estas situaciones pero yo no lo vi así. Vi la oportunidad de tener lo que tanto busqué: tiempo con mi hija y estar cerca de ella mientras crece, pero por otro lado tenía que generar ingresos para darle lo que necesitaba.

Durante ese tiempo hice muchos trabajos eventuales con los que podía salvar la situación pero no era nada fijo hasta que, felizmente al poco tiempo, logré conseguir un nuevo empleo.

Si bien es más lejos (Callao) me da la oportunidad de estar más tiempo con mi familia ya que estoy en casa para jugar con Giulia antes de su cena y estar con ella antes de la hora de dormir y estoy contento ahí porque me gusta lo que hago.

Como dicen, todo pasa por algo y sólo hay que ponerle ganas pero sobretodo priorizar que es lo que se quiere. Yo prefiero estar en casa con Giulia, jugando, por eso recomiendo antes de tener hijos, en lo posible hacer todas las cosas que quieras, como estudiar maestrías, viajar de mochilero, salir a fiestas todas las semanas, etc., porque después la disponibilidad de tiempo se verá limitada y lamentablemente por querer hacer todo, algo se va a desatender. Bien dice el dicho “el que mucho abarca, poco aprieta”.

Ahora, hay personas que disfrutan más estando en el trabajo o prefieren quedarse unos minutos más en la oficina para encontrar a sus hijos dormidos. También hay casos que cuando los padres son “workaholics”, desatienden a sus hijos a tal punto que les generan otros problemas como de conducta, de atención, etc. y hasta descuidan sus relaciones de pareja. Cada persona piensa de manera distinta y lo respeto, pero no lo comparto.


Yo sólo espero seguir dándole el tiempo que deseo a mi familia, sobre todo a Giulia en estos primeros años de vida donde realmente se forma, además que cada día aprende algo nuevo que no me quiero perder ni lamentarme luego. Es que crecen tan rápido…