Cosas que hacemos los papás cuando cuidamos a l@s hij@s (y las mamás no tienen idea)


Con el éxito de la película “el club de las madres rebeldes” me puse a pensar que cuando me he quedado sólo cuidando a Giulia, he tenido situaciones que estoy seguro Grace, que recién se va a enterar de esto, no aprobaría. Y no es que haya sido un mal padre, o rebelde, sino que pienso que no le va a pasar nada o que no le está haciendo daño a nadie. En esta lista podrán encontrar algunas situaciones que me compartió mi buen amigo Papá de F (él desea mantener la clandestinidad).

Varias veces, Giulia ha comido cosas del suelo. Y no me refiero a que caminando haya encontrado una migaja, sino que su plátano o parte de su comida se le cayó, pues la recogí a su mismo plato y siguió comiendo.

Le serví leche en biberón sucio, no lavado y menos esterilizado. Esa vez pensé que estaba limpio pero luego de su leche sentimos olor al jugo de naranja de la mañana. Felizmente no hubo consecuencias.
Cuando Giulia aún no se sentaba y todo el día estaba echada, ponía música metal y sacudía la cama. Ella rebotaba pero sonreía y se carcajeaba feliz.

A pesar de que Giulia es una indefensa bebé, hemos jugado a la lucha libre. Le hacía llaves propias de la WWE y ella hábilmente se soltaba y se me tiraba encima a babearme (no tenía dientes) y se mataba de risa. Eran luchas de larga duración pero yo terminaba más cansado.

Varias veces cuidándola, me echaba en su cuarto y le decía que ponga sus juguetes sobre mí y juegue a la cocinita. Así me quedaba dormido y ella jugaba feliz.

Obviamente hago lo menos posible por cambiarle el pañal y por lavar las cosas. Normalmente quedan todas apiladas, sobre todo el fin de semana y el domingo en la noche lavo a menos que debajo de la ruma esté el plato o el tenedor favorito de Giulia. En ese caso lo ubico, lo saco y lo lavo.

No me preocupo si se revuelca en la tierra. Para mí eso es normal aunque sé que a su mamá no le gustará mucho. Desde que Giulia nació, todos decían que era una bebé muy tranquila pero yo les decía que no, que es traviesa y con el pasar del tiempo me han dado la razón. Yo dejo que Giulia trepe, se suba a todos lados, haga sus torres de libros, se suba y salte (o intente saltar), etc.

Como jugábamos un poco tosco, o despreocupados, varias veces Giu se me ha caído, se ha golpeado la cabeza y otras partes del cuerpo y para evitar la hinchazón, primero le echaba agua, luego le ponía una moneda y le frotaba en la zona afectada para que no se hinche. A veces le ponía hielo y cuando llegaba mamá, acá no pasó nada, ni le contaba.

Papá de F y F son hombres y por mucho tiempo, ellos han estado solos en casa y en esos casos, cuando tenían que salir, vestían a F con lo que sea y así salían. Nunca combinaba pero por lo menos no se olvidaba el pañal.

Papá de F, confía que F tome la mejor decisión, es decir, que no se tire de su mesa o de los muebles. Resultado: F con moretones y chinchones.

Varias veces deja que F esté en la casa como quiera, sin zapatos, sin medias, en pañal y hasta desnudo en pleno invierno.

Y por último, para no lavar los platos, papá de F le servía a F la comida directamente en la mesa de la silla para comer, así se evitaría lavarlos.


No es que seamos malos padres, sino que pensamos que nada malo les va a pasar y hacemos las cosas más simples con lo que tenemos a la mano.