¿Niños bilingües?


Para los padres que están viviendo en otro país, con otro idioma. Para los padres que ambos tienen distintos idiomas. Para todos esos padres que estamos pasando por esto juntos y que tenemos hijos que van a ser bilingües o van a ser trilingües; yo les quiero dar los tres consejos que he podido recopilar de todas las personas (padres) que están pasando por esto ahora.

El primero es que si los dos padres hablan el mismo idioma y están en un lugar donde se habla otro, entonces que en casa solo hablen el idioma de origen. Esto es muy importante porque los niños al ir al nido o escuela van a aprender el otro idioma. Por eso, es más fácil introducirlos al idioma de origen en casa como algo natural y algo de siempre.

Los niños generalmente aprenden un idioma escuchándolo y luego prosiguen a imitar los sonidos hasta ir formando las palabras. Entonces, si en casa no se suele escuchar el idioma de origen por miedo a que pierda el idioma del lugar en donde están pues estarán cometiendo un error.

Los niños son esponjas listas para absorber todo lo que les mostramos. Ellos van a ir captando que en casa se habla español y  que afuera se habla otro idioma. Ellos son lo suficientemente inteligentes para notarlo y para adaptarse. Entonces, por ningún motivo duden en hablar el idioma de origen en casa porque es lo mejor que le pueden dar a sus hijos. De esa forma, aprenderán ese idioma como nativo.

El segundo consejo va para aquellos padres en los que uno habla inglés y el otro francés (por poner un ejemplo). Aquí lo importante es que los hijos identifiquen a cada padre con 1 solo idioma. Entonces, si mamá habla inglés, que sea solo ella quien les habla en inglés y así, igual con papá. Si papá habla francés, entonces que sea solamente él quien les hable en francés. De esta forma los hijos pueden ir identificando los idiomas, imitando y respondiendo. Todo esto es para que les sea un poco más fácil de aprender.

Al final, el niño va a aprender esos 2 idiomas de forma nativa si los padres son consistentes en hacerlo de esa forma para crearles un vínculo a sus hijos con cada idioma. Normalmente en estos casos se da que el padre habla un idioma, la madre habla otro y juntos hablan un tercer idioma. Entonces se debe seguir con lo de arriba: cuando el niño está solo con papá se hablará el idioma de papá pero cuando estén todos juntos hablarán en ese tercer idioma. De esa forma se mantiene el orden para que el niño pueda seguir captando y adaptándose a esa situación.

El tercer consejo que más me han dicho es que no debemos corregir a nuestros hijos mucho. Esto porque les cortamos todas esa iniciativa de hablar.
Para ellos ya es un reto hablar dos o 3 idiomas. Es un reto entenderlo y sobretodo, hacerse entender. Por eso, tenemos que estar alertas en que hay errores que si pueden ser corregidos pero también hay pequeños errores en los que podemos ceder. Cedemos con la finalidad de dejarlos fluir, dejarlos explorar, dejarles hablar. Poco a poco se irá perfeccionando y mejorando. Lo más importante es que tengan la confianza – e iniciativa - de hablar.

También quiero comentar algo que me parece muy importante. Cuando nuestros hijos crecen escuchando 2 o más idiomas; es muy normal que se demoren un poco más de lo esperado en hablar. Es normal que sientan temor de decir algo o que se sientan inseguros de lo que quieren comunicar. Por eso, nuestro papel es fundamental para darles esa confianza y seguridad de que está bien equivocarse pero sobretodo, está bien intentar.

No van a faltar comentarios en los que te digan “Pero ya tiene más de dos años y solo dice 5 palabras… no está bien” o “Te recomiendo mandar a tu hijo a un centro de desarrollo lingüístico…”. Créanme que esos comentarios nunca van a faltar pero lo que tenemos que saber es que es muy importante respetar los pasos y los ritmos de cada niño (de cada hijo).

Algunos demoran más, otros demoran menos y en ambos casos está bien – está normal. No tenemos que presionar a nuestros hijos a que hablen más de 5 palabras porque es lo que dice la regla de los 18 meses. NO, por favor NO LO HAGAN. Esto solo hará que la inseguridad y la desconfianza aumenten en nuestros hijos y se demoren aún más en hablar.


Si tenemos en casa niños que van a ser bilingües o trilingües pues aplaudamos ese reto y ayudémoslos a que los aprendan cómo ellos quieran hacerlo. Siempre a su lado, ofreciéndoles la mano para cuando la necesiten. Nunca presionando y menos obligando a decir algo que ellos no se sienten cómodos o seguros de decir.